martes, 8 de septiembre de 2009

No estoy en listas (Paulovich)

LA NOTICIA DE PERFIL

No estoy en listas

Paulovich Anoche venció el plazo para que los partidos y frentes inscribieran en la Corte Nacional Electoral a sus candidatos que intervendrán en las próximas elecciones de diciembre y por ello hubo intensa actividad entre los interesados para gobernar nuestro país desde los poderes Ejecutivo y Legislativo. Mis trajines, idas y venidas quedaron registrados en la conversación telefónica que sostuve con mi tía Encarna en las primeras horas de esta madrugada.
—¿Cómo estás, waway?, hace horas que trato de comunicarme contigo y tu teléfono no contesta.
—Disculpa, tía Encarnitay, pero ya sabes que entre el domingo y el lunes se resolvía mi futuro, el de mi familia, mis wawachas, hasta el porvenir de mis nietitos, porque ayer vencía el plazo para la inscripción de candidatos en la Corte Electoral.
—Ya lo sé, wawa. ¿Pudiste hablar con el presidente Evo para que te inscribiera en la lista del MAS como candidato invitado?
—No pude hablar personalmente con él, pero pude hablar con dos de sus asesores que están como pulgas en la oreja del Presidente.
—¿Te refieres a esos yatiris que son tus amigos? Me parece que son dos charlatanes.
—No, tía Encarnitay, tengo entendido que todos los grandes problemas del Estado, desde la política petrolera, las relaciones con EEUU, hasta la alimentación del Presidente, se resuelven con el asesoramiento de los yatiris Titirico y Calimán; ellos me aseguraron que hablaron con Evo para que me pusiera en la lista de candidatos a diputado por el MAS. ¿Y tú pudiste hablar con Manfred Reyes Villa para que me incluyera en su lista como candidato a diputado por Cochabamba...?
—Ya sabes que el “Bombón” es mi íntimo y que soy hace 20 años presidenta del Club de Fans del “Bombón”?
—¿Pudiste hablar con el “Bombón”?
—No me fue posible porque está muy ocupado, pero le dejé un papelito en su casa con un mensaje que dice: “Darling querido: no te olvides de mi sobrino Paulino Huanca como diputado por Cochabamba. Tu admiradora Encarna”. Así que puedes estar seguro. ¿Hablaste con el candidato Doria Medina para que te incluyera en alguna de sus listas para diputado?
—No pude hacerlo personalmente, tía Encarnitay, pero una amiga mía pariente del Conde de Viacha, el recordado Julio Maldonado, me aseguró que había charlado con don Samuel que me incluiría en alguna de sus listas.
—¡Qué bien, waway! Yo te cuento que pude comunicarme con René Joaquino, candidato presidencial por Alianza Social (AS), y me prometió que te incluiría en su lista de candidato a diputado por Santa Cruz siempre que hicieras dúo con su vicepresidente Charly Suárez, quien canta muy bien y tiene casi tu misma voz.
Hoy compruebo que no estoy en ninguna lista y que todos mis candidatos presidenciales jugaron con mis ilusiones.

Un frente amplio (Editorial La Prensa)

Y no habrá vuelta que darle a la situación porque incluso las fuerzas que podrían alzarse para controlar los desbordes de los vencedores —Evo y su gente allegada— estarán debilitadas…

Al parecer, el Gobierno, con don Evo Morales a la cabeza, que tiene el sólido, aguerrido y proficuo sustento del Movimiento Al Socialismo (MAS), tiene colmadas la paciencia, la tolerancia de las fuerzas políticas que militantemente se le oponen y le mueven el piso, además de las de otros entes e individuos que se mueven agobiados mascullando su impotencia y que no son cuatro gatos como seguramente algunos suponen por estar mal informados.
Pero todas las fuerzas políticas opositoras y las no políticas, junto con los disidentes individuales, saben, sin duda, que Evo Morales está sólidamente apuntalado por su partido y otros apéndices de su propia hechura que el Mandatario ha venido alimentando con dádivas de una u otra índole y con supuestas reivindicaciones sociales e indígenas, aunque éstas no sean otra cosa que sonajas pequeñas y grandes.
En suma, no debe haber quienes, desde la oposición efectiva y militante y desde los sectores disconformes con el actual estado de cosas o que reniegan de lo que ocurre en este tiempo en el país bajo la férula de Evo Morales, discutan que no es tal la fuerza que lo respalda, que no son mayoría decisoria los que lo siguen, que no pesan lo necesario como para inclinar en su favor el fiel de la balanza en las elecciones que virtualmente ya tenemos encima. Tratando de ser racionales en el análisis de la realidad, creemos que no se puede discutir la fuerza de Evo a través de su partido y de organizaciones a las que ha arrimado a su carro con artificios varios.
Que no se nos tenga como pájaros de mal agüero en estas horas críticas, pues, sólo a fuer de realistas, creemos que sopesamos las cosas a la luz de indicadores reales y contundentes. Ubicándonos en tal ámbito, que estamos seguros de que son muchos los que lo comparten activa o pasivamente, nos parece que las cosas que se están dando en estos momentos —cuando ya está la suerte por ser echada— van a terminar sirviendo en bandeja de plata la prórroga del masismo y obviamente de Morales y su equipo.
Y no habrá vuelta que darle a la situación porque incluso las fuerzas que podrían alzarse para controlar los desbordes de los vencedores —Evo y su gente allegada— estarán debilitadas en razón de resquebrajamientos por encuentros frustrados, por fricciones ocasionales, por alianzas fallidas, por idas y venidas, en fin, en procura de un entendimiento que no pudo darse porque las partes se empecinaron en hablar en un idioma incomprensible.
El país nuestro, en el que nadie repara con seriedad tratándose de la clase política y otras incluso, está requerido, urgido por ser cosa de vida o muerte, de un gran acuerdo, de la unidad de todos los sectores como recurso legítimo para equiparar fuerzas con los que se mueven sobre lomos de los caballos del Apocalipsis. Un gran acuerdo que, sensiblemente, ya está desahuciado porque cada cual de los que tienen algún poder de decisión tira para su lado y un comino que le importa lo demás. ¿Será que se ha perdido el temor al juicio de la Historia?

Ocho candidatos, cuatro opciones


Hasta las 00.00 se registraron ocho candidatos presidenciales y sus respectivos vicepresidentes. La oferta electoral para diciembre va desde la izquierda hasta la derecha, pasando por el centro caracterizado por Samuel Doria Medina (UN) y René Joaquino (AS). Hay ocho frentes en carrera.
El plazo para la inscripción de candidatos cerró a la medianoche con ocho candidatos presidenciales que emprenden la carrera electoral hacia los comicios del 6 de diciembre, en la que el mandatario Evo Morales aparece como favorito, aunque el elector tendrá al menos cuatro bloques para escoger.
Hasta las 00.00 se confirmaron las candidaturas de los binomios Evo Morales-Álvaro García Linera por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Manfred Reyes Villa-Leopoldo Fernández del Plan Progreso para Bolivia-Autonomía para Bolivia (PPB-APB); Samuel Doria Medina-Gabriel Helbing Araúz de Unidad Nacional (UN); René Joaquino Cabrera-Carlos Suárez de Alianza Social (AS); Alejo Véliz Lazo-Pablo Valdez Molina de Pueblos por la Libertad y la Soberanía (Pulso); Ana María Flores-Guillermo Núñez del Prado del Movimiento de Unidad Social Patriótica (Muspa), Rime Choquehuanca-Nora Castro Retamozo de Bolivia Social Demócrata (BSD)-Nueva Generación y Román Loayza-Porfirio Quispe que van con la agrupación Gente, sigla “prestada” del ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas.
Esta lista, según los analistas políticos María Teresa Zegada, Carlos Cordero, Susana Seleme y Jorge Lazarte, marcan cuatro corrientes políticas claramente definidas: la izquierda “dura” representada por el MAS, la “extrema derecha” con la dupla Reyes Villa-Fernández y dos corrientes de “centro” con la postulación de Doria Medina-Helbing que apunta a una derecha moderada y la de Joaquino-Suárez que marca la “izquierda moderada” como definieron ambos postulantes anteriormente.
Las otras cuatro fuerzas restantes, en criterio de los analistas, tienen poco peso electoral, por lo que la “definición” en las elecciones será entre los partidos citados anteriormente.
En el calendario oficial del Órgano Electoral la presentación de listas marca el inicio inminente de la campaña, aunque oficialmente comenzará el 5 de octubre. Los expertos dijeron que la campaña puede cambiar las preferencias electorales con base en la exposición de programas de gobierno.
Hasta ahora, las encuestas hechas por empresas como Ipsos, Mori, ERC y otras como Gallup Internacional indican que el ganador de los comicios será el presidente Morales con hasta 57 por ciento de respaldo. No obstante, la analista política cruceña Susana Seleme considera que el binomio “más firme” de oposición en las elecciones es el de Reyes Villa y Fernández, pues la postulación del ex Prefecto pandino es “simbólica”. “Leopoldo es un símbolo frente a la injusticia y viene de la lucha autonómica”.
La promoción del binomio de los ex prefectos —el primero revocado de su cargo en un referéndum y el segundo detenido y suspendido de sus funciones tras la “masacre de Porvenir (Pando)” que dejó un saldo de 11 muertos— dejó fuera de carrera electoral a por lo menos tres candidatos presidenciales: Germán Antelo, candidato propuesto por el MNR, quien apoyará a la dupla Reyes Villa-Fernández; Jorge Quiroga, quien admitió no tener posibilidades de buenos resultados y analiza a quién respaldará, y el ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas, quien decidió dejar la carrera electoral sin respaldar ninguna candidatura.
El analista político Jorge Lazarte opinó que la postulación de Reyes Villa-Fernández permitió una “cierta recomposición de la oposición” que estaba fraccionada, aunque a su juicio esta fórmula nace “del lado menos esperado”, como “fruto” de la necesidad de que no haya tantos aspirantes y del “azar”, después de los fracasos de construcción del denominado “frente amplio”.
En las elecciones generales de diciembre de 2005, cuando Morales fue elegido como Presidente, también participaron ocho partidos políticos.
En los comicios de este año, el presidente Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera pueden ser reelectos por un periodo constitucional de cinco años.
La analista política María Teresa Zegada considera que con esta composición el elector tendrá un abanico de ofertas, pues existen dos polos identificados: la de Reyes Villa que agrupa a bloques opositores como los prefectos de la “media luna”, a excepción de Santa Cruz; en tanto que Morales tiene el respaldo de organizaciones sociales y ahora apuesta por ganar los votos de la clase media con la postulación de “invitados” en sus listas como la ex defensora del Pueblo Ana María Romero de Campero y otras personalidades.
El politólogo Carlos Cordero dijo que las candidaturas del “centro” cobrarán poca relevancia.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Un derecho en riesgo

La violencia contra los medios de comunicación social va e aumento sino que ahora es protagonizada por organismos de seguridad del Estado

La libertad de expresión es uno de los pilares de la democracia y uno de los mejores indicadores del nivel de ejercicio de la ciudadanía en los países del mundo, en el que Bolivia no es la excepción.Durante gran parte de la historia, la libertad de expresión ha marcado la diferencia entre quienes tenían poder y quienes estaban sometidos al mismo. Con la democratización de las sociedades y la emergencia de la clase media, este derecho se ha consolidado.Sin embargo, pese a que cada vez más naciones se suman al sistema democrático y, por lo tanto, al respeto a la libertad de expresión, las organizaciones internacionales siguen identificando importantes reductos de totalitarismo de Estado y en otros casos un retroceso en el ejercicio ciudadano.El caso de la China es singular y al mismo tiempo paradójico. Mientras que la apertura económica ha marcado su presencia a nivel internacional, las restricciones en cuanto a la libertad de expresión siguen marcando el dominio ideológico sobre la sociedad civil del gigante asiático.En los países de Oriente Medio con gobiernos islamistas, la libertad de expresión también enfrenta fuertes limitaciones, en especial, si se cuestiona las creencias religiosas más arraigadas. En nuestro continente se tienen dos ejemplos contrapuestos. Por un lado, la Cuba de Fidel Castro, cuyo gobierno insiste en mantener la cohesión social en torno a un desgastado proyecto socialista, o la Venezuela de Hugo Chávez que cada vez ejerce más presión y control sobre la libertad de expresión.Por otro lado, desde los atentados terroristas del 11 de septiembre y el inicio de la guerra contra el terrorismo, la libertad de expresión junto a otros derechos básicos ha sido limitada en los Estados Unidos. Pese a las protestas de activistas de los derechos humanos, la pasada administración del presidente Bush ha justificado con el estado de guerra, las restricciones e, incluso, la violación de algunas prerrogativas constitucionales tanto en su territorio como en otras latitudes.En cuanto a Bolivia, es oportuno señalar que la vigencia plena de la libertad de expresión ha sido una de las más importantes conquistas del último período democrático. Esa libertad, sin embargo, está comenzando a encontrar obstáculos y restricciones con una frecuencia cada vez mayor en los últimos meses.La libertad de expresión ha sido, en los momentos más críticos de la historia reciente de Bolivia, el instrumento y la garantía para que el país no caiga al abismo sino, más al contrario, para que encuentre salidas pacíficas y democráticas a sus diferencias internas.La sociedad en su conjunto parece haber comprendido que la libertad de expresión es un medio elemental para la convivencia ciudadana, por lo cual, su resguardo es imprescindible para el actual debate sobre los destinos del país.Quienes, empero, parecen pasar por alto el valor que tiene esa libertad son los organismos de seguridad del Estado quienes, en lugar de precautelar los derechos de la sociedad, ahora se dedican a infringirlos seguramente alentados por la impunidad de las recientes agresiones a medios de comunicación social.

¿Contra Evo o por el cambio? (Rubén D. Atahuichi López)

El objetivo es voltear la candidatura de Morales. Las pocas propuestas se circunscriben a sólo antítesis de lo que suponen las acciones equivocadas de la administración actual…
Pasé el fin de semana con la incertidumbre de cómo, al final, serán configuradas las listas electorales para los comicios de diciembre. Claro, no pensé que aquéllas iban a estar consumadas con días de anticipación al cierre legal, este lunes 7; muy bien sabemos los periodistas que a las 23.59 todavía habrá cambios ante la Corte Electoral y, como siempre, sorpresas.
Sin embargo, a estas alturas ya tenemos un panorama electoral medianamente claro, por lo menos en la percepción general a la luz de las acciones políticas. Como nunca, el país vivió unas semanas de confusión por saber quiénes se unen con quiénes o qué sigla acoge a tales. Sinceramente, una ingeniería maquiavélica previa y sin ninguna definición ideológica ni una propuesta programática clara.
Así vimos a los prefectos de la llamada “media luna” infructuosamente buscando conformar un frente amplio en al menos tres “conaldes” (me acuerdo cuando Jorge Quiroga les mandó a decir que él no estaba para esos trotes, de elegir misses, en alusión al candidato único), a Manfred Reyes Villa buscando sigla y acompañante (lo encontró en la cárcel), a Jorge Quiroga desahuciando a sus pares de junt"ucha y todavía despotricando contra el “chavismo” e inventando proyectos de batería de litio para el Salar de Uyuni, a Samuel Doria Medina resignándose a sólo sus capacidades en su intento de convencer unas primarias para elegir al contendor de Evo, a Germán Antelo mostrándose conciliador a la sombra del movimientismo que busca resucitar, a la politóloga Jimena Costa buscando ser elegida tras una lectura equivocada sobre el juego político y sus taras, y a Víctor Hugo Cárdenas hablando de unidad en la oposición y mascullando su fracaso en la búsqueda de apoyo en la llamada “media luna”, tras el anuncio de la candidatura vicepresidencial del recluido Leopoldo Fernández.
Falta más. En el otro lado, a Alejo Véliz defenestrando a su otrora “hermano Evo”, como Román Loayza. Este último traicionado por Muspa y a la deriva en busca de sigla que lo propicie, René Joaquino paseando el país intentando convencer que puede ser también buen Presidente de la República y prometiendo devolver al Palacio de Gobierno su Dios. A última hora, Felipe Quispe buscando recuperar terreno en los ahora fortines del MAS. Mientras, Evo y su partido viendo de palco las disputas de sus oponentes, y casi disfrutando de su reelección.
Complejo panorama. Al final, uno podía haber esperado cualquier alianza, entre Reyes Villa y Doria Medina, entre Quiroga y Véliz, entre Cárdenas y Antelo. ¿Pero cuál el común denominador? Nada, ni la línea ideológica ni los programas de gobierno. No importa, el objetivo esencial fue y es voltear la candidatura de Morales, a como dé lugar. Las pocas propuestas se circunscriben a sólo antítesis de lo que suponen las acciones equivocadas de la administración actual: libertad ante la “dictadura”, estado de derecho ante la “desinstitucionalización” del país, seguridad ante el “narcotráfico”, apertura de mercados ante el “cierre de mercados”, soberanía versus “chavismo”, transparencia ante “corrupción” o industrialización del litio ante “industrialización del litio”. ¿Escuchó algo más?
Sin embargo, los electores, ahora empadronados en un sistema biométrico, ya tienen suficiente experiencia para decidir sobre estos devaneos políticos o el proceso de cambio que dice llevar adelante Morales y el MAS. No obstante, también quisieran que, con propia propuesta alternativa, los detractores del régimen en curso se sumen al proceso de cambio, a su manera, pero en línea con los ideales nacionales; así evitarían la hegemonía del MAS que cuestionan. A ver, pues, quiénes llegarán…
*Comunicador y periodista
rubendal@yahoo.com
Fuente: http://www.laprensa.com.bo/noticias/07-09-09/noticias.php?nota=07_09_09_opin2.php

De rompecabezas a rompecorazones (Claudia Benavente)

CLEPSIDRA

Claudia Benavente

Se dice de todo y se dice muy poco sobre las propuestas políticas, sobre el proyecto de Estado, sobre las orientaciones económicas, sobre las necesidades concretas de la gente.
Así está la oposición política: sin poder armar un rompecabezas por exceso de fichas y rompiendo los corazones de quienes no están de acuerdo con el discurso o acción masista. Recojamos los pedazos del suelo para intentar una mirada general y tal vez todavía algo precipitada. Resulta que una vez apaciguadas (no superadas) las tormentas que tocaron fondo en los enfrentamientos, en la masacre de campesinos, en los delitos contra el Estado, en la espiral de la violencia física y discursiva en este último tiempo, se esperaba algo más de luz. Con elecciones en el horizonte, muchos deseábamos que tanto las fuerzas de la oposición como las del oficialismo afilaran sus estrategias políticas y renovaran sus propuestas para una Bolivia a largo plazo. Ni lo uno ni lo otro.
Se prometió, se especuló y se deseó la conformación de una fuerza opositora a la altura del momento. No a la altura de Evo Morales, o más bien de su apoyo en la población pues, encuestas más encuestas menos y sobre todo el registro de votaciones anteriores, se sabe que el gran ganador de las próximas elecciones será el cocalero nacido en Orinoca. La radiografía de los porcentajes logrados es asunto de otro momento. El platito caliente de estos días es el palpitar de la oposición, cuyo primer desafío era plantear uno o más frentes con la capacidad, no de ganar numéricamente, sino de construir con solidez una alternativa seria. Lo dijeron todos los diarios: chau a la posibilidad de un bloque opositor a Evo Morales. Los ex prefectos Manfred Reyes Villa y Leopoldo Fernández serán binomio para las presidenciales de diciembre. René Joaquino irá con el pastor Charles Suárez. Siguen los nombres: Víctor Hugo Cárdenas, Germán Antelo, Jorge Quiroga, Samuel Doria Medina, Óscar Ortiz o Jimena Costa en su minuto de entusiasmo. Se siguen barajando nombres y no sale ni un joker.
Lo que se discute en algunos análisis es que el binomio Manfred-Leopoldo representa el acuerdo que jugará la lógica de la victimización; que dejaron de lado a Jimena Costa; que tal o cual no renuncia a ser presidenciable, que cualquier hijo de vecino se cree presidenciable; que Tuto, solito, pierde energías en su obsesión con Hugo Chávez; que el candidato “x” o “z” son la alternativa más potable para los que odian con todas sus ganas a Evo Morales… Se dice de todo y se dice muy poco sobre las propuestas políticas, sobre el proyecto de Estado, sobre las orientaciones económicas, sobre las necesidades concretas de la gente.
Con tanto a favor, el oficialismo parece dormitar a escasos meses de un nuevo desafío. La fórmula del éxito que todavía saborean no es sentarse a esperar el voto masista incondicional. Es hacer autocrítica, es afinar su proyecto, es buscar renovación en los liderazgos. El pésimo atajo: abusar de los recursos del Estado para la propaganda. La frontera es débil y es peligrosa: ¿gestión o propaganda? No debe ser fácil que los actores del poder político actual separen aguas. ¿Quién los convence de que renunciar al uso abusivo de esta plata sería una actitud honesta y digna de la palabra cambio y que más de un elector lo reconocería? Llegó el mes de la primavera y sólo nos queda esperar. Esperar en la fila para empadronarse y esperar que los actores políticos nos sorprendan y nos roben los corazones. Por lo pronto así nos va.
* Doctora en Comunicaciones
lapinbenavente@hotmail.com

domingo, 6 de septiembre de 2009

Naciente “hipercoalición” opositora

El principal reto de la naciente coalición es ahora compatibilizar la cantidad, que la tiene, con la calidad que por ahora no se ve

La semana que concluye ha sido sin duda una de las políticamente más intensas de los últimos tiempos. Una avalancha de noticias, que se inició con el lanzamiento del binomio Manfred Reyes Villa-Leopoldo Fernández, marcó el inicio de una reconfiguración del escenario político cuyos alcances, aunque todavía no se puede ver en toda su magnitud, dejarán honda huella en el futuro nacional.
La consolidación de una sólida fórmula de oposición, a la que una tras otra se fueron sumando decenas de líderes regionales, agrupaciones ciudadanas, y los resabios de partidos políticos que en los hechos dejaron hace tiempo ya de existir, ha sentado las bases de una concentración del voto opositor y dejado en el camino a muchos otros aspirantes que fracasaron en su intento de encabezar un frente alternativo al partido oficialista.
Desde el punto de vista cuantitativo, es incuestionable el éxito que logró Manfred Reyes Villa. Fue tan fulminante el efecto mediático que consiguió, que dejó a sus rivales aturdidos, sin poder mantener vivas sus expectativas. Fue tan desventajosa la situación en que quedaron, que el candidato del MNR, Germán Antelo, Víctor Hugo Cárdenas y Jorge Quiroga no tuvieron más remedio que reconocer su derrota y dar un paso al costado para dejar el camino expedito a quien fue más eficiente en la tarea de reclutar aliados.
Han quedado sin embargo muchas dudas sobre el aspecto cualitativo de la coalición resultante. Es que son tantas y tan heterogéneas las corrientes políticas que decidieron unirse alrededor de la figura de Manfred Reyes Villa, que resulta inevitable recordar las limitaciones que experiencias similares mostraron en el pasado.
Las decisiones que deberán tomarse durante las próximas horas, las que faltan para que venza el plazo para la inscripción de los candidatos a diputados y senadores que acompañarán al binomio principal, serán sin duda la primera prueba de fuego para la cohesión de un frente cuya principal, si no única fortaleza, radica en el “antievismo” que aglutina a sus integrantes. Intentar satisfacer las ambiciones de las casi veinte agrupaciones políticas que disputan un espacio en la “franja de seguridad”, será el primer gran desafío para los constructores de esta “hipercoalición”.
Serán seguramente muchas las aspiraciones que queden defraudadas y muchos los fracasos que abonen el potencial éxito de la coalición naciente. El MNR, que por primera vez en los últimos 70 años estará ausente de un acto electoral es sin duda el mayor de los perdedores. Tuto Quiroga y Víctor Hugo Cárdenas tampoco serán los últimos en quedar a la vera del camino, excluidos de un “Arca de Noe” que no podrá albergar a todos los que quisieran un lugar en ella.
Los próximos días, cuando se conozca a los candidatos a senadores y diputados, estará más clara la naturaleza de una coalición cuyo principal desafío es ahora compatibilizar la cantidad, que la tiene, con la calidad. Es de esperar que los elegidos estén a la altura de las expectativas que los preceden.

El golpe... (Cayetano Llobet T. )

ENTRE PARÉNTESIS…

Manfred y Leopoldo no patearon el tablero. Lo que pasa es que no había tablero, y por eso cada quien jugaba el juego que quería. Cuando ellos lanzan su candidatura, colocan un tablero y obligan a los demás jugadores a entrar o no en un juego que empieza a ser definido.
En primer lugar, al Gobierno, que se encuentra con una situación inesperada: resulta que durante casi un año ha trabajado, sin querer, para ofrecer una víctima al electorado, ¡con lo que cuesta hacer eso en política! Y ahora sus brillantes abogados
—puestos para convertir lo ilegal en legal, según la versión de Evo Morales— tienen que improvisar todas las martingalas posibles para impedir la campaña desde una cárcel… ¡Flor de campaña la que se puede hacer! Con un agravante: todos los calificativos, insultos, burlas, ataques oficialistas a Manfred y Leopoldo terminan fortaleciéndolos. Porque no cabe la menor de las dudas de que el principal mérito, la indiscutible virtud de esta candidatura, es la de monopolizar la condición de oposición.
Y no es por falta de razones: Manfred Reyes Villa fue el primer político que se atrevió a disputarle a Evo Morales lo que hasta ese momento era su mayor plaza fuerte, Cochabamba, y le ganó. Fue el primer Prefecto contra el que el Gobierno intentó un golpe de Estado. Fue el único de los nueve prefectos que mantuvo firmemente su posición del No al referéndum revocatorio. Leopoldo Fernández es, por su parte, la figura emblemática de lo que constituye la arbitrariedad gubernamental. Un año preso, sin debido proceso, con todas las características del prisionero político. ¿Qué otro frente puede disputar esas credenciales para erigirse en oposición? En el plano internacional: cuando llegue un corresponsal importante de una publicación importante y quiera entrevistar a los candidatos a la Vicepresidencia, ¿lo van a llevar a San Pedro? Y cuando se empiece a averiguar de nuevo lo realmente sucedido en Pando —sin alcahueteríos como el de Mattarolo—, ¿estarán disponibles todos los protagonistas, incluyendo a Quintana?
Y también descoloca a los demás candidatos, porque, les guste o no, el nuevo tablero impone otros razonamientos. Doy por hecho que no todos los candidatos pretenden ser oposición, y tienen sus razones
—cuantiosas, a veces—, y me merecen todo el respeto del mundo. Pero, ¿qué van a hacer aquellos candidatos que sí pretenden ser opositores? Específicamente me refiero a dos de los candidatos por quienes siento especial aprecio y respeto: Víctor Hugo Cárdenas y Germán Antelo. A estas alturas (esta columna se despacha el viernes) supongo que ambos ya habrán decidido apostar por el frente amplio. El primero, Víctor Hugo, ha sido uno de los que más fuertemente han reclamado la necesidad de unidad para conformar un frente: ante una opción de oposición claramente más fuerte, Manfred–Leo, tiene la gran oportunidad de aplicar a su candidatura el desprendimiento y grandeza que él reclamaba a los demás. Y en el caso de Germán, es más sencillo todavía: Santa Cruz, ¡qué duda cabe!, va a votar mayoritariamente contra Evo Morales y su proyecto, porque es Santa Cruz la que se erige en la primera víctima de ese proyecto. Es obvio que van a elegir a la candidatura más fuerte. El aporte de Antelo consolida las bases del frente y lo hace más nacional.
No cabe ninguna duda: la candidatura anunciada ha constituido un golpe político suficientemente serio y contundente como para que los demás reflexionen. Y para el Gobierno, la necesidad de asumir que aquello de derrotar, aplastar, liquidar, entregarle comida a los gusanos, no había sido tan fácil…
* Analista político
tanollobet@yahho.com

COmba y CAlla (Carlos Hugo Laruta)

KHUMAKI/TRANSPARENCIA


No, el titulo no mes un error de redacción ni un error tipográfico. Tampoco es parte de un trabalenguas inconcluso. COmba y CAlla, son la mezcla de Camba y Colla. Son la mezcla de dos nuevos apelativos regionales en Bolivia, que sustentan la idea de que una cosa poco estudiada está cambiando en Bolivia. Y es que El Alto esta volviéndose camba y Santa Cruz esta volviéndose colla. No es una locura. Y ambas ciudades forjan y comparten cada vez más un elemento de identidad común, más allá de las diferencias obvias que se pudiera encontrar.
Y el que Santa Cruz se vuelva más colla y El Alto se vuelva más camba es más que sólo el hecho demográfico de que en el oriente haya más ciudadanos de occidente o que en El Alto los inmigrantes todavía sean un porcentaje importante. El hecho es mucho más amplio y profundo que eso.
El hecho es fundamentalmente cultural. Afecta a El Alto pero también se observa en las otras ciudades y el área rural del occidente boliviano. Los estereotipos de ferias masivas y populares en el occidente son la feria de Alasita y la feria de la villa 16 de Julio, y últimamente todas las ferias empresariales y productivas que se realizan por doquier, que son verdaderas ferias “24 de septiembre Feria de Santa Cruz” en pequeño. Eso son las ferias de Patacamaya, Luribay, Guaqui, Viacha, etc., ferias de artesanía, de comercio, de emprendimientos, de servicios, de agricultura, de ganadería. Y en Santa Cruz, urbe cada vez más intercultural, el nuevo cosmopolitismo boliviano tiene un rostro de camba popular, donde los ingredientes y colores collas se dejan sentir muy fuertemente, en la culinaria, en la vestimenta, en el rostro de los pequeños emprendimientos y negocios, en las identidades parciales y mestizas que se van formando, complementando el caro cosmopolitismo de la ciudad oriental.
Pero el poderoso puente común, el fenómeno articulador que une a ambas ciudades en tamaña semejanza es sobre todo un hecho económico y sociológico. Ese puente son los llamados emprendimientos, los negocios, las inversiones, donde pequeños y medianos capitales monetarios (dinero, maquinaria, equipos) y capitales sociales (orientaciones y valores para fomentar la asociatividad, la innovación, la confianza) bailan al compás de la dinámica de la producción, la circulación y el consumo. Y es que en ambas ciudades, El Alto y Santa Cruz y replicado en sus provincias y área rural cada vez con más fortaleza, se produce desde hace algunos años una revolución silenciosa. Los recién llegados se encuentran con un mundo por construir. Ante la ausencia de trabajos y empleos previstos por un ente medianamente débil o inexistente (el Estado o las grandes empresas) las oportunidades económicas debieron inventarse —y se inventan y se seguirán inventando— a fuerza de empeño, voluntad y sacrificio.
Con ello, los parecidos entre El Alto y Santa Cruz y sus áreas de influencia se van pareciendo cada vez más. Desde esta mirada, ya dentro de poco será difícil decir que algo es estrictamente camba o que es genuinamente colla, cuando menos en un aspecto medular de la vida social como es la economía. Si el parecido se acentúa cada vez más deberemos coincidir en llamar a algunas cosas con el apelativo propuesto.
Y, en resumen, para seguir sonriendo con este pequeño análisis sociológico, la semejanza descubierta parece ser una dirección inevitable de marcha de la sociedad boliviana que encuentra en los emprendimientos, en los pequeños negocios y microempresas, una nueva oportunidad para el diseño de vidas mejores. Ojalá que sea en buena hora, para las familias de emprendedores y para todas las familias bolivianas.
* Sociólogo alteño y catedrático
www.columnistas.net
La maldita franja de seguridad

MARCELO GONZALES YAKSIC

Todos los que aún tenemos altas expectativas de que prime la calidad sobre la cantidad, queremos conocer esas listas de los candidatos y las candidatas a la Asamblea Plurinacional. ¿Qué clase de gente será? ¿Qué perfil individual prevalecerá en las listas de los asambleístas plurinominales? ¿De qué tipo de poder gozan los que aparecen en la franja de seguridad? Evidente es que un alto porcentaje de esas listas tendrá el apellido de individualidades que no cumplen los requisitos elementales para ser legisladores y casi ninguno de ellos tiene contacto con la sabiduría, como para justificar el ejercicio de esa insigne misión.
Increíblemente la nueva CPE ha impuesto dos atribuciones principales a los asambleístas, la primera: aprobar su presupuesto de gastos; y la segunda: fijar sus dietas y remuneraciones. Queda en tercer plano la principal tarea de un legislador: crear las leyes. Si aquellas son las dos principales razones, ahora se entiende porqué las listas estarán repletas de desempleados e ignorantes, a quienes bajo ningún concepto se les puede dar la tarea de discernir si las leyes que aprobarán son buenas en sí mismas, peor si no tienen la mínima capacidad para analizar si el pueblo podrá soportarlas.
Ya sabemos que la preselección de asambleístas ha sido uno de los motivos reales para enemistar a los candidatos presidenciales de la oposición y abortar ese frente único que suponíamos daría batalla a Evo Morales. Ha prevalecido entre ellos la innoble tarea de imponer a sus candidatos en la franja de seguridad de las listas. Como siempre, los intereses que tienen estos candidatos siniestros, que pertenecen a una clase social desgraciada, han dado continuidad al ejercicio del infortunio político y la ingenuidad deliberada, sobre todas las cosas. Y nosotros pensando que esta conducta había desaparecido.
A partir de diciembre de 2008, desde esta columna, se había advertido que la conformación de un frente amplio que complique el futuro político de Evo Morales debía prescindir de los escombros de los partidos tradicionales; e identificar nuevos personajes para concentrarlos en torno a una ideología salvadora por la defensa del estado de derecho, la libertad y la democracia. En las listas para diciembre de 2009 sólo veremos las mismas imágenes lánguidas que abultaron la oposición dócil y timorata de este país; precisamente esos comediantes políticos que continúan su periplo satelital en torno al líder máximo; y que han perpetuado la práctica corrupta de las candidaturas plurinominales que se ejercen a cambio de dinero en efectivo; y que fácilmente pueden inclinarse ante el gobernante de turno en cualquier momento. Por esta razón, no debería extrañarnos si aparecen dos o tres delincuentes en la franja de seguridad de las listas de candidatos. Mañana sabremos cuán equivocados habíamos estado.
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