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lunes, 16 de noviembre de 2009

El sueño de Chavívar (Claudio Ferrufino Coqueugniot)

NADA QUE DECIR



No me mueve (a escribir este texto) despecho por haber sido vetado a la Feria Internacional del Libro en Caracas, a pesar de que desde Cuba se había sugerido mi presencia, como más tarde demostraré. Es el tono de mis artículos refiriéndome a Hugo Chávez lo que disgustó a los auspiciadores, censurando mi viaje a Venezuela.

La suma de las partes muchas veces da como resultado híbridos esperpentos. Mal que mal, Hugo Chávez pasará a la historia, pero no cómo el heredero del gran Bolívar sino como un malhadado fantoche que adoptara el nombre artístico de Chavívar (Chávez + Bolívar) para participar de un juego para el cual no tuvo ni el valor ni la inteligencia necesarios. Una boca, sí, y grande, de cantor de boleros, pero sin el donaire de Leo Marini, el "sex appeal" de Daniel Santos o los voluminosos bigotes de Bienvenido Granda.

Debe ser mayúsculo drama aquel de querer ser lo que no se es. Y Chavívar no cumplió con sus amenazas de macho cabrío cuando cayó Honduras --a quien traicionó-- y menos cuando se le ocurrió lanzar una guerra "mediática" (será por las calzas) en contra de Colombia y los Estados Unidos. Resulta ahora que no quería la guerra, y que dije que no dije porque se tienen que secar los meados pantalones, y que sólo reflexionaba, y que me malinterpretaron, y que cambiaron el tono de mis canciones, y que –finalmente-- perdón se me escapó y no quería porque soy un chico grande, un chico bobo, un chico tonto y aló presidente ¿nos vamos o no nos vamos a las manos?, que no, que Gandhi, y la paz, y mándenme flores...

Las bravuconadas de Chavívar no pasaron desapercibidas. El boy scout vice de Bolivia, Alvaro García Linera, las tomó a pecho (que muy grande no lo tiene) y se lanzó a convocar a las fuerzas desarmadas, invictoriosas del país para defenderse ante la invasión. Su némesis, el inefable Evo Morales, desempolvó el cornetín y ejecutó aires marciales que solía tocar en carnaval, para preparar el espíritu en esta cruzada nacionalista, plurinacional, etno y egocentrista que más se parece al relato de Marcel Schwob sobre los niños cruzados que a historia real.

De pronto Chavívar se desdice y la historia agarra a los plurinacionales con las ligas hechas y los labios sellados. ¿No era entonces la guerra del fin del mundo? ¿Por qué Chavívar nos hace esto? En verdad es vergonzoso, y ridículo. Ya en Cochabamba propuso el arlequín venezolano unas fuerzas armadas conjuntas. En su retórica principesca e infantil me pareció ver que las innúmeras huestes de la isla Barbuda, aliada suya, serían la punta de lanza en la invasión de Florida. Y que las tropas de Dominica, más los bergantines del almirantazgo boliviano, enfilarían hacia Nueva York en una blitzkrieg andino-caribeña que cambiaría la faz del planeta. Como si Leonard Cohen hubiese inmortalizado para ellos esas líneas que decían: "First we take Manhattan, then we take Berlin" (no importa el contexto).

Nos quedamos sin guerra y sí con adagios y alta filosofía. ¿Desgarraremos las vestiduras como las troyanas de Eurípides o razonaremos acerca del peligro de unos individuos que creen que la verdad está en el peso de las armas? ¿Haremos política en serio o seguiremos apostando al desacierto? Y mientras los imbéciles juegan coscoja con la supervivencia de los pueblos, los gringos ya se nos meten de nuevo por otros veinte años. Den a los líderes medallas y pistolas de plástico y que no salgan ya del jardín de infantes...

domingo, 1 de noviembre de 2009

En la cuerda floja (Claudio Ferrufino-Coqueugniot)

NADA QUE DECIR



Así como los Estados Unidos transitan un paso delicado del cual dependerá su futuro, Bolivia también lo hace, con la salvedad de que acá no se produce nada, excepto coca y derivados, y que las posibilidades de salir son si no imposibles, muy difíciles.

El problema de los megalómanos radica en la impudicia de su desdén. Lástima que contamos con dos, muy distintos entre sí, pero igual de soberbios. Pareciera que no se dan cuenta de que paso adelante que dan --que en términos reales es paso atrás-- se acercan a su final.

Morales y García Linera logran encaramarse en la cima de un país con cien años de atraso con un discurso obsoleto y arcaico. En un inicio dio la impresión de que al menos en verbo se apuntaba a un proceso de cambio, ya en deuda con la historia, que no lo crearon ellos, pero sus años de poder demuestran lo contrario, a no ser que cambio se considere la impunidad del saqueo, del linchamiento, de avasallar las libertades de prensa y los derechos humanos.

Uno de ellos cree que es dios, Pachacutec surgido de un lago putrefacto que se está muriendo; el otro considera ser el summum de la intelectualidad y la belleza. ¡Pobres! enemistados consigo mismos, no se animan a pensar que la arrogancia les alista tal vez la horca y con seguridad cárcel en algún país extranjero por delitos sabemos cuales.

Han creído que pueden asesinar sin riesgo ciudadanos extranjeros. La imbecilidad europea les garantiza eso ¿pero hasta cuándo? También entre imbéciles hay gente que razona y a alguno se le ocurrirá convertirse en otro Baltasar Garzón y cuestionar la legalidad del dúo y sus secuaces (aunque este término ya causó antes revuelo entre los apéndices del ídolo -estatuilla de barro y estrella de rock al mismo tiempo-).

Llueve cocaína desde el Alto Perú en el norte argentino; Brasil detiene o derriba avionetas bolivianas con droga como cazar patos. Sin duda los engendros García Meza y Arce Gómez, en Chonchocoro, maldicen lo obtuso de su accionar al ver que éstos los superaron con mucho en el negocio. Hay mayor peligro ahora porque se asegura actuar en nombre del "pueblo". Para demostrarlo muestran los votos del ente abstracto en cuestión como si en Bolivia significara algo.

Y arreglan todo un entarimado de nuevos jerarcas queriendo fundar casta --con prebendas, tierras y delito-- cuya casa no resistirá el soplo del lobo feroz cuando despierte.

Quitaron a Noriega su machete cuando lo pusieron en prisión. Qué ha sido del hombre macho y fuerte de Panamá. Pingajo inmundo que con suerte sobrevive. Se cuenta con la bonhomía de Obama tal vez, pero la derecha norteamericana no descansa y no cejará hasta destruir al par de estrellitas refulgentes del Ande local. Y a partir de ahí, otra vez cuesta abajo, con la esperanza de que al menos los destructores de lo poco que había paguen sus culpas.

Lo que ocurra en Honduras --ficticios arreglos y demás-- no interesa. El amo del norte busca el segundo eslabón a romper de la cadena, al final de cual habita Hugo Chávez. Y el dueto manirroto con plata mal habida del Palacio Quemado hace todos los méritos para ser ellos los que sigan el camino de Honduras, no necesariamente de la misma forma. Hay que callar y observar como los niños traviesos del gobierno juegan con grilletes que al cerrarse no podrán de nuevo abrirse.

Cuestión de tiempo. De sentarse, preparar café, masticar con calma las galletas y admirarse de la ignorancia para comprender la historia de algunos.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Transparencia (Claudio Ferrufino-Coqueugniot)

NADA QUE DECIR


¿A quién creer? ¿Las noticias de la prensa y las estadísticas, o las maniobras mefistofélicas del gobierno para mostrar una Bolivia corriendo rauda hacia el Primer Mundo?

Harry Truman no fue individuo de mis predilectos, por cierto, pero hay algo extraordinario en su ascetismo sajón. El hombre que gobernó los destinos del mundo, que autorizó Hiroshima, salió de la Casa Blanca tan pobre como había entrado. Hazaña tal sería inconcebible en Bolivia, donde el erario público es botín de entrada y el resto para quien busque y encuentre, para quien sea tan vivo de quedarse con él.

La administración Morales continúa con la triste tradición nacional, y no pasa desapercibido el hecho de que el enriquecimiento ilícito es tarea prioritaria de la revolución. Quedaron en la nebulosa los camiones de Pando; se los reemplazó por la "humanitaria" grandeza del régimen, con la dotación de tierras a los pobres instituida desde arriba y manejada por asnos notables como Alejandro Almaraz y concubinos. Pareciera transparente lo noble de esta actitud si no estuviera viciado el entorno de principio, con una verticalidad asiática que mezcla extrañamente doctrinarios indígenas con indigenoides, blanco y negro, hombría y pederastía, día y noche, como si fuese el país del yin yang, pero, en su caso, del yin yang ruidoso de una cama casi desmantelada –Bolivia-- donde no sabemos si los amantes aman o se pelean.

El simbolismo casi mágico que otrora tuviera la revolución se ha perdido por completo. Es palabra inaplicable a la realidad boliviana, para la cual habrá que buscar nuevos conceptos, ajenos a la lógica occidental o a cualquiera.

Aquí, y lastimosamente son viñetas folklóricas, los "revolucionarios" degüellan perros en Achacachi. En unos días los mismos elementos de esa masa embriagada por alcohol, coca y aditamentos diversos donde priman la ignorancia y la brutalidad, se lanzarán a bloquear caminos en contra del Apu Mallku, porque éste no quiere concederles suficientes representaciones.

Cada cual por su lado, haciendo lo que le venga en gana, sin dar cuenta de nada a nadie, tergiversando, cambiando, traicionando sus propias inquisiciones según el temporal, despotricando contra España por el genocidio de las etnias americanas y, después, deslumbrados por la platería que los reyes ofrecen con viandas, lamiendo las alfombras del Borbón y asegurando el olvido. Ya no cuentan para un perro las patadas que el amo da si, en algún momento, este amo acaricia la hirsuta pelambre original de su mascota. En instante tal se borra la historia de los pueblos, porque en la Bolivia de hoy, y en la de siempre por desgracia, ha sido la vanidad, no el talento ni la razón ni el conocimiento, el plato de cada día.

¿Qué transparencia puede existir en cielo cargado de nubarrones? ¿Cuál en una febril república que traduce como cambio la dimisión de ladrones como Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín por la subida de dudosamente juiciosos latapukus y tamborileros de cuartel?

¿Y qué decir de las listas de senados y diputaciones? Eso ya es como alguna vez lo dije: un cuadro de Hieronymus Bosch, con un jardín de delicias mayor que todas las tentaciones de San Antonio, donde los políticos de turno ante preguntas políticas responden con el colorido de la culinaria valluna poniéndose a mugir acerca de la venta de charques (¿?).

Habrá que encomendarse a San Expedito, patrono de las causas urgentes, como la única expedita solución.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Mañana de carnaval (Claudio Ferrufino-Coqueugniot)

NADA QUE DECIR


Triste que un país tenga que elegir entre Evo Morales y Manfred Reyes Villa, ambos con una caterva lombrosiana de cola. Si son lo mismo. Uno busca adenistas: ahí están, en ambos lados; ¿narcotraficantes? También. ¿Ladrones? A cual más. Nacionalistas, arribistas, bajistas, guitarristas, curacas, magos, yatiris, sillpancheras y mañazas. Y vacío en el asunto programático. Niñitos bien, indios, campesinos, mestizos, reinas de belleza, disfrazados... de todo tiene el corso. Ahora sólo falta elegir al pepino.
Lástima que no venga Momo ¿o vendrá? desde Venezuela, con orejas de duende y rostro de bebé culipelado, como para imaginar que no tuvieron que cortarle barba o cabello para defenestrarlo: nació así.
Esta elección es como votar entre la montaña rusa y la rueda Chicago, entretenimientos que para aquellos de barriga feble hacen vomitar. No me incluyo, pero mejores cosas tengo que hacer que participar en la farsa. Este asunto ya pasa de tedioso a enfermo con las interminables listas de los delincuentes de turno y de siempre.
Tal vez no puede Bolivia producir nada más. En este yermo de intelectualidad y decencia cabe recordar a Rubén Darío y "Los motivos del lobo", que mi madre nos leía en la infancia. El varón dulce, Francisco de Asís, convence al feroz animal para que no ataque a la gente. Retraerse el lobo e intentarlo le causa mayores mal y pesar, porque febriles asnos que son los humanos malactúan y aprovechan.
No vale la pena la credulidad en medio de las miasmas y el lodo. Para vivir y ser libre el lobo tiene que matar, habitar los riscos de la a veces insoportable soledad. Hay que revivir la fiera, no congeniar ni conceder, no congraciarse ni agachar. Que hombres como el santo de Asís (que no es Xavier Albó ni la célula de frailes conversos al poder) retornen a su santidad. Nosotros, escritores libres, agitemos las lenguas del látigo de nuestras palabras y duro a aporrear las multitudes de malnacidos con ansias de mando.
6 de diciembre es fecha pletórica de asco. Los viles y los serviles calculan los réditos que les dará el gobierno en los próximos años. Compañeros de universidad que se deleitaban en los sofismas del comunismo forran bien los bolsillos para que no se les escape moneda. Las mujeres hacen política con grititos y pataleos; y hay masculinos que lo hacen igual, que se peinan y modistean y peluquean como caniches del pueblo.
A veces me pregunto por qué país tal --multi país-- no necesita un sambódromo como el de Rio para ejercitar sus bufonadas. Para qué, si el escenario es el país todo, en medio de las desgracias como los esclavos del Chaco y el hambre infantil, entre el dolor que no borra el supuesto dinero popular del narcotráfico y la carestía de vida que se intenta esconder.
¿Votar para eso? Mejor no votar. Aguarda, dicen los árabes, y verás pasar a tu enemigo muerto. García Meza y Arce Gómez parecían --y lo creyeron-- interminables. A pesar de que imagino que cuentan con beneficios por el hecho de ser militares y porque Evo es lambiscón de botas de antiguo, ahí están en el veraneo chonchocoril de la puna. Y Bánzer murió con óleo de santidad pero de su carne inmunda nada queda. Y Goni con el exabrupto de su riqueza es en los EUA pinche mierda. Y Morales no muy lejos está de cantar en el coro de los ángeles sus romanceros incomprensibles porque ninguna lengua habla.
Siento haberme prestado de Luiz Bonfá el título de su preciosa Manhã de Carnaval para escribir sobre excremento y putridez.

domingo, 23 de agosto de 2009

La ofensiva (Claudio Ferrufino-Coqueugniot)

Alvaro García Linera tiene el prurito de los verbos contundentes. Le gusta decir que va(n) a destruir, aplastar a los demás. Violencia que algún sicoanalista derivaría sin falta a algo más que ideología; tal vez a cierta confusión.
Stalin solía hacer eliminar a las esposas de los hombres de su más íntimo círculo. Actitud extraña, relacionada al suicidio de su esposa Nadya, a los complejos del dictador por ser pequeño, fiero (marcado) y soriático.
¿Hombres asociados a la Idea, al Partido? Al partido no podría ser en este caso, porque el MAS, como el nacionalsocialismo hitleriano, no es partido. Molotov se burlaba de von Ribbentrop, en los albores del pacto germano-soviético, por tal razón. Lo asistía la soberbia y maléfica estructura partidaria que Lenin había armado. No comparo, sin embargo. García Linera es un pedante afeminado, diletante de miras estrechas. Stalin, con los increíbles pasos en falso que dio en vida era, a su manera, brillante.
Vienen tiempos de elección y Alvarito agita su amenazador puño blanco, la misma mano que en el documental "Cocalero" saluda a la multitud con exactamente el mismo vaivén que Laura Bush. Miren y díganme si miento.
¿Que si estoy siendo prejuicioso? Puede ser. Pero no hablamos de Whitman, ni Gide, ni Freddie Mercury, sino de un peligroso individuo cuyas características lo empeoran. Y de un gobierno raro, nacido de la extrañeza del tirano de Venezuela, también dudoso...
Con el pretexto de indianidad alucinada nos derrumbamos hacia el oprobio de ya ser un narcoestado, donde mucha gente va creando riqueza, es verdad, pero cuya herencia probará nefasta para todos.
Tanta es la indignidad, la incomprensión de los movimientos históricos que cualquier dirigente en esta larga lista vertical suele interrumpir el proceso democrático cuando le place. En El Alto amenazan con no permitir proselitismo de quien no sea evista. ¿Ese es el paraíso social al que nos quieren arrastrar? ¿El de fábricas de cocaína e ignorancia absoluta? Dicen que los sabios aymaras desenterrarán la Akapana en Tiwanaku. Posiblemente sus acólitos vendan lo que no destrocen. A esos apologizan algunos, frailes incluidos, malinterpretando un proceso en aras de quién sabe qué oscuras manifestaciones humanas. No divago, aquí hay gato encerrado. Gata será me susurra un mala lengua...
Mientras Evo y Alvaro, pareja socialita (no socialista) del siglo XXI, auguran un triunfo que los cargará como ekekos con la gloria del poder... y sus dividendos, fuerzas imperiales les preparan --y hasta anuncian-- la encerrona.
Bien lo saben, pero necesitan del discurso demagógico para llenar de ilusión a los desharrapados, no de una región donde los bienes sean sociales, sino donde la rapiña y el crimen se permitan sin castigo. Necesitan tiempo aún, no para crear la estructura de un país nuevo; lo necesitan para robar. Presumen las celdas que les van preparando en los EUA para acordonar sus actividades de narcos y quieren asegurar su futuro. Es como una tómbola: unos caerán y los que queden libres pasarán de granseñores. Esos son los revolucionarios de este corrupto festejo.
Diciembre no es fecha de definición. Las redes del imperio que ellos han atraído otra vez hacia el continente los van cercando. Chávez ya moja sus sábanas de noche. Pronto pedirá garantías. Correa huele a responso. Y a Evo le caerán años de condena tan grandes como las hectáreas de coca con que trafica.