sábado, 7 de noviembre de 2009

Presos políticos (Cayo Salinas)

RATIO IURIS

Uno privado de su libertad e impedido de hacer uso del derecho de expresión como candidato a la Vicepresidencia. El otro, arraigado e imposibilitado de hacer campaña y mostrar su oferta electoral (lo que también constituye una violación a los derechos de los electores) en lugares como Argentina, España y EE.UU., donde residen bolivianos.

Los dos son, más allá de cualquier presunción, presos políticos del Siglo XXI. Y es que a Leopoldo sistemáticamente le han lesionado todos los derechos que le asisten a las personas. Presumiendo su culpabilidad, manejando la causa al margen de toda norma procesal y sin el más mínimo respeto por el orden jurídico y el debido proceso, el gobierno tiene recluido al candidato vicepresidencial de PPB, quien a tiempo de haber sido privado de ser juzgado por juez natural, ahora es impedido de hacer uso del derecho de locución.

Y es que Evo y los muchachos del MAS se abanican en la ley, por eso muestran irreverencia a las órdenes emanadas de la CNE que por segunda vez, ha autorizado a Fernández hacer campaña desde el Penal de San Pedro. Ese acto de irreverencia, que linda en el menosprecio más vil hacia la norma y la institucionalidad, es sólo una muestra del grado de disgregación al que hemos llegado. Por cierto, en Bolivia la ley es escrita para incumplirla y los abogados sirven para arreglar lo que haya que corregir cuando se piensa que la forma correcta de gobernar es “metiéndole nomás”. Supina ignorancia de quienes hacen loas ante semejante desprecio por la majestuosidad de la ley y la justicia, aquella que se le niega a Leopoldo Fernández desde el primer momento en que fue secuestrado.

Con Reyes Villa pasa algo similar. Si bien el arraigo dispuesto en su contra forma parte de las medidas sustitutivas que la norma prevé, lo mismo que la anotación preventiva de sus bienes (no entiendo cómo puede alegare que había peligro de fuga por la venta de bienes inmuebles cuando se ordena que los mismos sean anotados preventivamente), lo inaceptable es que las denuncias que pesan en su contra hayan sido activadas e introducidas una vez se supo que era candidato a la presidencia. Todo funcionario público debe dar cuenta de sus actos, sin embargo, nada justifica el hecho de politizar la justicia y que sus operadores sean serviles al partido de turno. Las acusaciones del entorno de Reyes Villa llegaron a señalar que la fiscal asignada a la investigación tiene lazos de parentesco con un alto dirigente del MAS, al estar unida sentimentalmente al sobrino de Jorge Alvarado. Más allá de que sean ciertas o no esas alegaciones, lo que no es tolerable es contemplar cómo se manipula la ley para forzar que los contendientes al candidato Evo Morales no tengan las mismas libertades y oportunidades para hacer campaña. Esa suerte de matonaje político, que seguramente recordará a muchos lo que aconteció el año 1952, se antepone a los avances que en materia de DD.HH. se ha conseguido a lo largo del último tiempo. Mientras Leopoldo siga secuestrado en el Penal de San Pedro e impedido de hacer campaña desde la cárcel y Manfred Reyes Villa prohibido “políticamente” de hacer proselitismo fuera del país, se continuará sentando precedente a oprobiosas formas de conculcar las garantías constitucionales de quienes optan por cargos de elegibilidad y de quienes, siendo electores, tienen el derecho de oír propuestas y conocer programas. Esa la democracia a “la boliviana” de los últimos años.

domingo, 1 de noviembre de 2009

En la cuerda floja (Claudio Ferrufino-Coqueugniot)

NADA QUE DECIR



Así como los Estados Unidos transitan un paso delicado del cual dependerá su futuro, Bolivia también lo hace, con la salvedad de que acá no se produce nada, excepto coca y derivados, y que las posibilidades de salir son si no imposibles, muy difíciles.

El problema de los megalómanos radica en la impudicia de su desdén. Lástima que contamos con dos, muy distintos entre sí, pero igual de soberbios. Pareciera que no se dan cuenta de que paso adelante que dan --que en términos reales es paso atrás-- se acercan a su final.

Morales y García Linera logran encaramarse en la cima de un país con cien años de atraso con un discurso obsoleto y arcaico. En un inicio dio la impresión de que al menos en verbo se apuntaba a un proceso de cambio, ya en deuda con la historia, que no lo crearon ellos, pero sus años de poder demuestran lo contrario, a no ser que cambio se considere la impunidad del saqueo, del linchamiento, de avasallar las libertades de prensa y los derechos humanos.

Uno de ellos cree que es dios, Pachacutec surgido de un lago putrefacto que se está muriendo; el otro considera ser el summum de la intelectualidad y la belleza. ¡Pobres! enemistados consigo mismos, no se animan a pensar que la arrogancia les alista tal vez la horca y con seguridad cárcel en algún país extranjero por delitos sabemos cuales.

Han creído que pueden asesinar sin riesgo ciudadanos extranjeros. La imbecilidad europea les garantiza eso ¿pero hasta cuándo? También entre imbéciles hay gente que razona y a alguno se le ocurrirá convertirse en otro Baltasar Garzón y cuestionar la legalidad del dúo y sus secuaces (aunque este término ya causó antes revuelo entre los apéndices del ídolo -estatuilla de barro y estrella de rock al mismo tiempo-).

Llueve cocaína desde el Alto Perú en el norte argentino; Brasil detiene o derriba avionetas bolivianas con droga como cazar patos. Sin duda los engendros García Meza y Arce Gómez, en Chonchocoro, maldicen lo obtuso de su accionar al ver que éstos los superaron con mucho en el negocio. Hay mayor peligro ahora porque se asegura actuar en nombre del "pueblo". Para demostrarlo muestran los votos del ente abstracto en cuestión como si en Bolivia significara algo.

Y arreglan todo un entarimado de nuevos jerarcas queriendo fundar casta --con prebendas, tierras y delito-- cuya casa no resistirá el soplo del lobo feroz cuando despierte.

Quitaron a Noriega su machete cuando lo pusieron en prisión. Qué ha sido del hombre macho y fuerte de Panamá. Pingajo inmundo que con suerte sobrevive. Se cuenta con la bonhomía de Obama tal vez, pero la derecha norteamericana no descansa y no cejará hasta destruir al par de estrellitas refulgentes del Ande local. Y a partir de ahí, otra vez cuesta abajo, con la esperanza de que al menos los destructores de lo poco que había paguen sus culpas.

Lo que ocurra en Honduras --ficticios arreglos y demás-- no interesa. El amo del norte busca el segundo eslabón a romper de la cadena, al final de cual habita Hugo Chávez. Y el dueto manirroto con plata mal habida del Palacio Quemado hace todos los méritos para ser ellos los que sigan el camino de Honduras, no necesariamente de la misma forma. Hay que callar y observar como los niños traviesos del gobierno juegan con grilletes que al cerrarse no podrán de nuevo abrirse.

Cuestión de tiempo. De sentarse, preparar café, masticar con calma las galletas y admirarse de la ignorancia para comprender la historia de algunos.

El abigeato oficialista y las ovejas opositoras (Marcelo Gonzales Yaksic)

FOJAS CERO


Primero encubiertamente en Cochabamba, y luego públicamente en Santa Cruz y Tarija, hemos visto cómo algunas ovejas, encumbradas y obedientes, que por varios años mostraron su tenaz y violenta oposición al gobierno, han aceptado las condiciones del poderoso pastor del otro rebaño y se han aliado, bajo la consigna del “cambio”. Sin escrúpulo alguno, el oficialismo ha robado las ovejas opositoras a sus principales pastores, el prefecto de Santa Cruz y el líder de Podemos, entre otros cándidos ovejeros.

No ha sido un secreto la forma como Rubén Costas ha manejado a su ganado, siempre privilegiando el lucro entre las élites que le rodeaban y bajando sólo las migajas al gran rebaño del civismo cruceño. Esos aires de superioridad han terminado con el proyecto de la “media luna”; dragado por la intriga interna y las insatisfechas ansias de cuotas de poder. Las autoridades prefecturales y los cívicos cruceños han mandado las primeras señales decadentes, en septiembre pasado, cuando los empresarios privados de Santa Cruz mostraron una actitud conciliadora con el gobierno para salvar el aparato productivo del departamento. Los cívicos, como pastores de ese rebaño, utilizaron la presión para demostrar que tenían y mantenían el control, pero no tuvo que pasar mucho tiempo para que todo se les vaya de la mano. Fueron la mezquindad y los altos intereses de élite que los delataron.

De forma pública y con espectáculos monumentales se concretó este saqueo público de miembros del civismo cruceño y del radicalismo violento, que fue aprovechado por el oficialismo, que jaló a todo el rebaño a su establo, en una operación de abigeato que no respetó las más elementales normas del pundonor político. En este caso, los operadores políticos del MAS debieron haber utilizado la misma prudencia e igual decencia como lograron el alineamiento en sus filas de una gran mayoría de las ovejas de Podemos. Uno de los ejemplos más claros fue la entrega voluntaria y sin condiciones de sus más renombrados carneros, que se entregaron patitas y todo. Eso sí, con mucha sutileza, y con garantía de protección patrimonial. El acuerdo fue: “Evo no toques mis propiedades y privilegios, a cambio tendrás mis pleitesías por siempre”. Es que Morales maneja así el poder, haciendo concesiones ridículas a los más atontados corderos, sin que siquiera sospechen que, en el futuro próximo y sin aviso previo, el pacto se romperá en resguardo del gran rebaño comunista, con muerte civil incluida para los favorecidos.

Estas asignaturas las tiene que aprender el principal candidato opositor, Manfred Reyes Villa, y deberá comenzar a sospechar de la fidelidad y la lealtad de sus candidatos y operadores. Porque este mal parece que ya es de muchos, y se puede convertir en un consuelo para sus mansos corderos. Que no vaya a perderlos en el camino, por descuidar a los abigeos del MAS.

==============
fojascero@gmail.com
www. fojascero.blogspot.com

La apuesta… (Cayetano Llobet T.)

ENTRE PARÉNTESIS...

La diarrea verbal provoca problemas a quien la sufre. Cuando se habla tanto, siempre falta de qué hablar y es cuando salen a relucir las improvisaciones, las incoherencias y hasta las confidencias (léase chismes). Y el último chisme presidencial vale oro, en el sentido más preciso del término.

Contó don Evo Morales --Presidente o candidato, da lo mismo-- que estaba muy contento porque había ganado una apuesta de 6.000 dólares, ¡nada más y nada menos! Este es el imperdible relato: En conversación con la embajadora de Bolivia en Buenos Aires, doña Leonor Arauco Lemaitre, don Evo mencionó la posibilidad de invitar a doña Ana María Romero de Campero --nótese que el protagonismo indígena en el cuento es impresionante--, como candidata a primera senadora por el MAS. Cuando doña Leonor expresó su profundo escepticismo y algo de desdén sobre la aceptación de tal propuesta por parte de Doña Ana María, don Evo presumió que se ponía en duda su capacidad de manejo de la gente, y decidió --por algo estamos en tiempos caballerescos-- llevar las cosas al plano de las apuestas. No una apuesta cualquiera, la de una botellita, una invitación, un disco. Una apuesta en serio, una de esas en la que se pone en juego hasta la propia supervivencia. Si don Francisco de Quevedo hubiera relatado la escena, seguramente habría descrito a un don Evo desafiado y desafiante, colocando sobre la mesa una bolsa de monedas de oro y exclamando, “Mi sueldo de todo un mes, señora mía, para demostraros que soy capaz de semejante desafío: convenceré a doña Ana María!” Repúsole en seguida doña Leonor --trae formas la señora desde el Principado de La Glorieta--, “¡Acepto su apuesta, señor mío, y también pongo en juego el sueldo de un mes que, ciertamente, es mayor que el suyo!” Y en el triquitraque del desafío, quedan sobre la mesa los 2.000 dólares presidenciales y los 6.000 plenipotenciarios.

No sé si don Evo asumió, cuando contaba feliz el triunfo de su apuesta, que estaba avisando al país que, desde luego, él no vive de su sueldo. Menos la ilustre embajadora, porque si alguien se da el lujo de arriesgar en una apuesta el cien por ciento de sus ingresos del mes, es porque no vive de ese sueldo. Es obvio que tiene otros ingresos… ¿cuáles serán y de dónde provendrán? Si no, ¿se imaginan las angustias que está viviendo en estos momentos, la embajadora, doña Leonor? Porque suponemos que la apuesta ha sido pagada como corresponde a gente bien. De lo contrario, tampoco se justificaría la felicidad presidencial. Pero al final es apenas un tema de billetes. Una minucia para quienes se ocupan de cosas mucho más serias como la de abrir las nuevas épocas de la historia. ¿Historietas de plata y de suelditos? Juegos de recreo para pasar el rato.

Pero lo verdaderamente delicioso es la frivolidad del tratamiento en relación al objeto de la apuesta. Y como el relato fue hecho por el mismísimo Evo Morales, es lógico que doña Ana María Romero de Campero se informara de la apuesta, como todo el país. Mucha debe ser la lealtad de la señora hacia don Evo para no haber expresado ningún gesto de incomodidad, pero mucho mayor debe ser la seguridad de Evo sobre la lealtad de la señora, para habérsela jugado en una apuesta.

La lealtad juega a veces malas pasadas, perdón, malas apuestas. No vaya a ser que uno de estos días Evo apueste con alguno de sus amigos que puede hacer fotografiar a Doña Ana María con sus ilustres nuevos compañeros del Comité Juvenil Cruceñista. “Anamar” y “Chichi” Pérez: ¡gran foto de campaña!

El diablo pregonando virtudes (Waldo Peña Cazas)

TAL COMO LO VEO


La carrera ha empezado y vemos caras de candidatos hasta en la sopa, con su consabido discurso: los privilegiados hablan de cambiar las estructuras, los ladrones de combatir la corrupción, los violentos de paz y orden y los separatistas de unidad. Todos, sin excepción, machacan con la cantinela de crear miles de nuevos empleos y atender con prioridad la educación y la salud. El diablo pregonando virtudes.

Es una típica campaña electoral: halagos a las pasiones de la plebe, promesas irresponsables, mentiras descaradas y protestas de honestidad, poniendo caras de angelitos. No son sólo lenguas irresponsables, viciosas, sino delictivas, porque defraudan el interés nacional, escarnecen las ilusiones colectivas y son la causa mayor de los males nacionales. Este delito se llama demagogia; pero, puesto que las leyes están hechas por los políticos, no está tipificado en las leyes nacionales ni sé de un solo país que sancione estas fechorías.

En Bolivia, los demagogos han aprobado algunas leyes relativas al sistema electoral, sólo para asegurar el monopolio partidista de la política: una ley contra el “transfugio”, y otra para esquilmar legalmente al fisco haciéndole pagar los gastos de la demagogia electoral. ¿Por qué no leyes que impidan incrementos abusivos de las dietas, que eliminen sucios fueros e inmunidades, que impidan la reelección de “representantes” profesionales, que permitan la participación política de ciudadanos independientes, que despoliticen el Poder Judicial, que obliguen a la investigación de fortunas?

¿Y qué tal una ley contra la demagogia? Las ofertas electorales implican no sólo un compromiso moral, sino una obligación social, y deben ser legalmente exigibles. Si un candidato ofrece rebajar impuestos, incrementar salarios o crear nuevos empleos, adquiere un compromiso con la figura de un contrato unilateral sujeto a término y condición y el incumplimiento debe ser tipificado como delito. Las sanciones no deben ser para los partidos, entidades abstractas, sino para los dueños del circo, los jefes, personas físicas y concretas. Ellos nombran funcionarios por pura potestad caciquil y son responsables directos de la corrupción, de obras mal ejecutadas, de malversaciones, de bellaquerías.

Algún freno habrá que poner a la falacia y a la impostura de hombres públicos sin moral ni convicciones, pues la lucha política no puede estar librada a la capacidad de engañar ni depender de la cantidad de saliva de los contendientes. Vemos la demagogia sólo como un vicio, cuando es una estafa a la sociedad y debe estar sujeta a penas preestablecidas, con obligación de reparar daños y perjuicios. La política es un servicio público, no un modo de vida, y su práctica debe estar sujeta a normas de derecho, con ofertas electorales ofertas claras, precisas y factibles, sin vaguedades susceptibles de manipularse con argucias técnicas o estadísticas amañadas, como esa de crear 500.000 empleos o combatir la pobreza sin saber en que consiste ésta

Nos ofrecen menjunjes peores que los publicitados por milagreros y saltimbanquis en calles y plazuelas: basura o veneno primorosamente empaquetado, y nosotros compramos cualquier cosa. Les es fácil prometer porque nada les obliga a cumplir, y hacen todo lo contrario, porque la lucha política obliga a una desleal competencia, ajena a toda norma ética.

Si les creciera la nariz como a Pinocho, se clavarían de pico en el suelo y sus mentiras quedarían en evidencia. Pero ahí están, muy panchos, con narices respingadas, angelitos con alas y con halos.

Los hombres del presidente (Humberto Vacaflor)

El presidente Evo Morales dijo en Villa Serrano el viernes pasado que yo me opongo a la exportación de energía. Y luego informó a un público rural poco entendido en la materia sobre los repentinos proyectos de exportación que tiene su gobierno de una larga lista de plantas termo e hidroeléctricas.

Lo que debe preocupar de este incidente no es que el presidente hable sobre este humilde analista a sacrificados campesinos chuquisaqueños que se dedican a cultivos lícitos, sino lo mal informado que está. Tendría que elegir mejor a sus colaboradores. O proponerse leer, en persona, lo que escriben los columnistas.

Quizá alguno de sus colaboradores esté en medio de una profunda confusión. Nunca me opuse a la exportación de energía. Lo que siempre he condenado es la exportación de cocaína, ya sea en aviones especiales, en valijas diplomáticas o en los intestinos de algunos compatriotas. Y lo he condenado porque con esas exportaciones se va el futuro del país y Bolivia va adquiriendo las características del Afganistán de Sudamérica.

Por supuesto que Bolivia puede y tendría que exportar energía. Todo el gas natural que ahora los vecinos no quieren comprar podría ser convertido en energía eléctrica para exportarla a esos mismos países. Si el presidente revisara sus papeles, descubriría que la prefectura de Tarija le envió hace tres años un proyecto para instalar una planta termoeléctrica en sociedad con el Estado boliviano para exportar energía a Argentina, por lo menos.

En ese caso, quien se opuso al proyecto de exportación de energía fue el gobierno del MAS. Nunca escuché a ningún analista opiniones contrarias a una exportación semejante.

En lugar de que por la frontera tarijeña pase a la Argentina solamente coca y sus derivados, se podría ampliar la oferta con energía, ya sea con más volúmenes de gas natural o/y energía eléctrica. Con la ventaja de que esas exportaciones dejarían divisas para el país, pagarían impuestos y aranceles, mientras que las 5.000 toneladas de coca llegan a los argentinos sin pagar ningún tributo en Bolivia.

Si los hombres del presidente le informan tan mal acerca de un columnista, hay motivos para sospechar de que los otros informes que le pasan son igualmente equivocados. Quien sabe qué otros absurdos esté diciendo el presidente, confiado en los malos informes de sus colaboradores.

Lo cierto es que por el hecho de haber sido aludido por el presidente-candidato, he tenido que destinar este espacio a responder.

Hubiera querido dedicar esta columna a propósitos más nobles. Por ejemplo, tenía la intención de ofrecer a los colaboradores del presidente, a aquellos que montaron el mamarracho del caso Rózsa, en calidad de préstamo, mi juego de cuchillos. Pensando que quizá algo de honor tengan y se inspiren en los japoneses, esos colaboradores tendrían que hacerse el harakiri. Y para esos propósitos tengo unos cuchillos muy apropiados. Uno, forjado en Toledo, tendría que ser para el principal, para el que más culpa tuviera en el engendro. Tengo otro, japonés, con hoja de cerámica, que serviría mucho para este propósito, aunque hay que usarlo con cuidado. Y una daga francesa que es un primor, además de un cortaplumas italiano diseñado para la mafia. Pero el mejor de todos es una espada de Samurai, con un filo peligroso. Todo está a disposición de ellos. Tendrían que pensarlo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Actores en busca de autor (Humberto Vacaflor)

El caso Leopoldo Fernández se parece a una obra de teatro con personajes obvios que van repitiendo cosas, sin saber exactamente por qué, como obedeciendo al destino. Es como si hubieran sido predestinados a repetir frases, actitudes y poses.

Como lo imaginó Luigi Pirandello en una famosa obra de teatro, ahora en Bolivia hay unos personajes que todavía no están buscando a su autor, pero que han comenzado a actuar.

En este teatro político, alguien escribió un guión inspirado en su preciso conocimiento de los personajes. Imaginó a un gobierno soberbio y creó un personaje contra el que esa soberbia debía estrellarse de manera torpe. Es fácil cuando se trata de actores previsibles.

La tarea era hacer que el candidato, que está preso y que conforma una fórmula opositora, monopolice el debate político, concentre la atención de los medios de comunicación y haga que todos hablen de él.

El espectáculo fue ideado para que haya escándalo y para que el personaje principal, como en la novela de Alessandro Manzoni, sea casi innombrable. Es el centro de la trama pero no aparece, no tiene que aparecer.

Sólo una creación excelente podía hacer que un candidato preso termine teniendo, en los medios y en la opinión pública, tanta o más cobertura que el presidente-candidato. Es decir que eclipse al caballo del corregidor, con el corregidor encima.

Para que esto se diera, no importaba si el corregidor tuviera muchos medios de comunicación propios, varios medios amigos, otros medio sedados, además de una multitud de periodistas alquilados. De todos modos, el candidato innombrable tiene más prensa.

Para esta trama no cuenta nada si el personaje sea o no un buen orador. En este caso, no es muy buen orador, aunque es mejor que su compañero de fórmula. (Tan mal estamos en oradores ahora que el mejor del momento es Evo Morales, con su media lengua. Nunca se sabrá, tampoco, qué pasó con el aymara que mamó de su madre.)

Pero el autor no puede forzar tanto las cosas. Juega con los personajes que están a su alcance. No puede crear personajes, sólo usarlos.

Es una campaña electoral hecha con el apoyo de los rivales. Sin los rivales, la campaña sería inútil.

Los personajes están repitiendo, uno a uno, los parlamentos que el desconocido autor les asignó. Los medios de comunicación, sin saberlo tampoco ellos, tienen un rol en esta comedia.

Hubiera sido una gran frustración para el autor que, por ejemplo, los actores que representan al gobierno hubieran aceptado, sin poner ninguna objeción, que el candidato hablase todo lo que quisiera. Se habría suspendido la función.

Se trata del ingenio de un autor. Creo saber de quién se trata. Es un político paceño que ha estado practicando el arte de hacer que otros reaccionen ante sus señales. Hay un alcalde que zapatea de bronca, insulta y anuncia juicios, cada vez que este político lanza algún mensaje sobre su posible candidatura.

Ese caso le habrá servido de ejercicio. Ahora, este autor está mostrando que no solamente puede provocar que un alcalde pierda la compostura cuando él lo provoca: ha puesto todo un elenco en el escenario, que incluye al presidente, al vicepresidente, a ministros, diputados despedidos, diputados promovidos, senadores despedidos, figurettis en espera, todos. Es el teatro de la vida.

domingo, 18 de octubre de 2009

El capitalismo agradece (Humberto Vacaflor)

En esto de oponerse a la economía estatizada, o por lo menos en hacerla quedar en ridículo, hay algunos países que han demorado más que otros. Es un ejercicio interesante que vale la pena repasar.

Los soviéticos, por ejemplo, demoraron setenta años para demostrar que por el camino del estatismo se llega directamente al desabastecimiento y a la derrota política.

Cuando la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (plurinacional, como nosotros) quedó destruida, el estatismo había acabado con todo, incluso con el buen vodka.

Los cubanos, en cambio, lo hicieron mejor. Llegaron a demostrar en solamente cincuenta años que el estatismo es un desastre. A estas alturas la libreta de abastecimiento que tienen las familias ha sido anulada, porque el Estado socialista tiene que importarlo todo, desde las cebollas, de Estados Unidos.

Los bolivianos estamos perfeccionando, con el paso del tiempo, el método para demostrar que el estatismo no sirve. En la anterior etapa habíamos demorado solamente treinta años en ese propósito. La mejor prueba del desastre llegó cuando pudimos producir una libra de estaño a un costo de siete dólares para venderla a dos dólares. Eso fue en 1984, exactamente 32 años después de la gloriosa “revolución de abril” (de abril de 1952).

El resultado que se logra con estas demostraciones es que el pueblo queda convencido de que, realmente, el estatismo no sirve para nada. Y que es preciso acabar con las empresas estatales. Fueron los sindicatos mineros los que, en 1986, impusieron el cierre de las empresas mineras antieconómicas porque preferían recibir montos de retiro mayores a los que dicta la ley. Siempre recuerdo a mis amigos Simón Reyes y Filemón Escóbar tratando de salvar del cierre a algunas empresas, pero derrotados por la decisión de las bases que preferían recibir los retiros extraordinarios, y que la mina sea cerrada.

Eso había sido un récord. Lo que los soviéticos demostraron en setenta años y los cubanos en cincuenta, los bolivianos lo habíamos demostrado en solamente treinta años.

Pero ahora estamos dando el espectáculo único, extraordinario: demorar solamente cuatro años en llevar las empresas estatales al fracaso.

Desde enero de 2006 hasta ahora hemos sido capaces de mostrar que YPFB y Comibol no sirven para otra cosa que no sea producir escándalos.

Con el anterior presidente de YPFB en la cárcel después de haber cometido irregularidades que todavía no terminan de revelarse por completo, la empresa se ha convertido en el mejor motivo para que el país importe combustibles. Nunca, como ahora, habíamos gastado 530 millones de dólares por año en la importación de combustibles y lubricantes.

Comibol ha logrado también otro récord. Ha convertido a la empresa Huanuni en antieconómica en solamente dos años, lo que es una hazaña si se recuerda que ese mismo resultado fue logrado en treinta años durante la anterior época estatista.

Sin contar con el hecho de que la empresa estatal de la minería consiguió ahora hacer fracasar un proyecto antes de que comience a operar, como es el caso del Mutún.

¿Cuál es la fórmula para tener estos resultados? Una dosis de corrupción en un caldo de burocracia dentro de una olla llena de ingenuos, con la ayuda de medios que o no informan o miran para otro lado.

No falla nunca. Y el capitalismo, pues, agradecido.

domingo, 11 de octubre de 2009

Imperialismo ineficiente (Humberto Vacaflor)

Quiero sumarme a las palabras de S.E., el presidente Evo Morales, cuando critica al Imperio norteamericano. Pero quisiera hacer algunas precisiones. No critico al imperialismo por el capitalismo que practica porque es la filosofía económica que se acomoda mejor a nuestros fenicios, los aymaras.

Sin el capitalismo, nuestro propio Presidente seguiría corriendo detrás de los autobuses en Orinoca, y ya estaría bien cansado. En cambio, a tiempo partió hacia el Chapare, donde reina el más puro y salvaje de los capitalismos, a tal punto que llega a ser inmoral.

Sin el capitalismo no tendríamos ferias ni mercados y estaríamos tan desabastecidos como los cubanos, que ahora vuelven al capitalismo, y no les da vergüenza ni pena hacerlo en vida de Fidel.

Pero lo que me molesta del imperialismo es su ineficiencia en algunas cosas específicas.


Los bolivianos, con el sudor de nuestras frentes mandamos regularmente a algunos oficiales del ejército para que aprendan inteligencia y, si pueden, contrainteligencia en la Escuela de las Américas. Por los resultados que vemos en estos días, los instructores imperialistas no son competentes. O es que ponen demasiado acento en aquello de la contrainteligencia, que suena a lo contrario de inteligencia. Uno de nuestros mejores oficiales estuvo no una, sino dos veces haciendo ese curso y lo que ha venido a hacer aquí es una demostración de la pésima calidad de la enseñanza en la mencionada escuela.

Ha armado un escenario de inteligencia en Pando con tanta torpeza que nos pone en la disyuntiva de tener de Vicepresidente a un preso político en lugar de un ex terrorista. Luego, este estudiante de la Escuela de las Américas monta, en colaboración con algunos ex terroristas nacionales, un operativo de contrainteligencia que salió muy complicado. Creo que no entendió aquello de contrainteligencia.

Por las pruebas que mostró Carlos Valverde en la Tv, nuestros especialistas en contrainteligencia no se percataron de que el grupo de los terroristas que habían infiltrado estaba ya infiltrado por otros especialistas que, además de ser muy buenos en inteligencia, son fotógrafos consumados. Nuestros oficiales de inteligencia fueron retratados en todas las poses junto a los terroristas que lo único que pudieron hacer es poner una bomba en la casa del cardenal Terrazas, cuando él estaba ausente.

Lo cierto es que ahora todo el operativo de inteligencia, pero sobre todo el de contrainteligencia, está afectado. No sabemos si los terroristas eran húngaros que fingían ser bolivianos o bolivianos que fingían ser croatas musulmanes o combatientes del EGTK. Y todo es dejado en las manos de un fiscal que ya no entiende nada y de un diputado potosino de sonrisa permanente que ha decidido rastrear a los que conocieron a los terroristas y a los dueños de los hoteles donde se alojaron. Tiene la idea de perseguir luego a todos los que hubieran comido alguna vez un plato de gulash húngaro. Felizmente, el que yo como es de la versión vienesa.

Como resultado de todo esto, yo diría que hay que cerrar la Escuela de las Américas. O revisar el currículum de los profesores. Y mientras eso no ocurra, tendríamos que mandar a nuestro oficiales que quieren estudiar inteligencia a la Academia del Inspector Clouseau de París. Es más seria.

lunes, 5 de octubre de 2009

Campañas en marcha

Las cartas están echadas y las tendencias políticas más o menos definidas. Sólo cabe esperar que el fragor del proselitismo electoral, en vez de ahondar las diferencias entre bolivianos, contribuya a fortalecer los cimientos de nuestra todavía joven democracia


El cronograma electoral señala que el día de hoy se abre, de manera oficial, el período asignado por ley para la campaña electoral de los partidos políticos que participarán en los comicios generales del próximo 6 de diciembre.

Artículo completo...