domingo, 6 de septiembre de 2009
Arrumacos preelectorales (VeDOBLE)
Pero, igual que los furtivos amoríos de antaño eran delatados por las malas lenguas, los enjuagues políticos de ogaño se ponen en evidencia por la torpeza informativa de los pecadores. Los líderes políticos no saben controlar la lengua, y en su afán de justificarse niegan oscuros compromisos como quien niega relaciones incestuosas o adulterinas; pero las castas doncellas no tardan en aparecer con la barriga hinchada.
En la política hay leyes más inmutables que en la física o en la biología: detrás de todo pacto o contubernio hay siempre algo podrido, y para comprobarlo repasemos la historia reciente: ¿por qué la ADN banzerista apareció inopinadamente defendiendo a Max Fernández, acusado de evasión de impuestos? La olla podrida se destapó al anunciarse una alianza entre ambos partidos. También Goni acusaba con terquedad a Fernández de evasión fiscal… hasta que acusador y acusado acabaron revolcándose juntos en la cama oficialista.
¿Por qué los votos en favor del endógeno Palenque sirvieron más bien para elegir al exógeno Goni? Por obra y gracia de secretos compromisos entre partidos conchabados. Antes de encholarse, los romeos y las julietas del teatro político se muestran seguros de sí mismos, puros y castos, reluctantes a lujuriosos amoríos; luego se ponen entre que sí y que no, porque no les mueve el corazón y calculan con la barriga. Pero siempre acaban anunciando un “acuerdo patriótico”, “alianza nacional” o “pacto democrático”, cínicos nombres que encubren lujuriosos concubinatos. ¿Qué estarán cocinando esta vez para traicionar la voluntad del electorado expresada en las urnas?
¿Por qué se juntan, si cada cual aspira a un botín exclusivo? Porque solitos no sirven para nada, y creen que un montón de piojos hacen un elefante. Pero, suponiendo que tuvieran éxito, alguien tiene que ser el sultán o jefe del serrallo, y tendrá que elegir una favorita, para desconsuelo de las otras concubinas y despelote general. Todos los burócratas del Estado tendrían que saber lo que deben hacer y someterse a algún tipo de disciplina; pero no habría un mando único, porque los pactos no se hacen para compartir responsabilidades, sino para participar en un banquete entre cómplices, para repartirse el botín. ¿A quién debería su lealtad cada autoridad o funcionario? ¿Al Estado? ¿A su partido? ¿Al mandamás que le dio “pega”? ¿A su propia barriga?
Así, es fatal que todo amancebamiento político termine con platos rotos en las cabezas, y quede claro que su único objetivo era el botín. Pero, ¿qué importa si quedan desenmascarados? La falta de lideres genuinos y la corrupción de los oficialismos obliga a votar “contra” y no “por”.
¿Quién recuerda las tropelías y malandanzas de las viejas coaliciones gobernantes? La corrupción actual hace olvidar la antigua. Esa es la única posibilidad de los opositores eventualmente amancebados. Muchos votos pro Evo fueron en realidad votos anti Goni, y en las próximas elecciones cualquier bribón podrá cosechar los votos anti Evo.
Tuto da un paso al costado y Samuel elige a un sindicalista
El ex presidente Jorge Quiroga arguyó que se aleja de la candidatura porque no ve posibilidades de ganar.
El ex presidente Jorge Quiroga (Podemos) declinó ayer candidatear a la Presidencia en las elecciones generales del 6 de diciembre, y Samuel Doria Medina (UN) presentó como acompañante de fórmula al cruceño Gabriel Helbing Araúz, trabajador fabril y ex dirigente sindical.
No fueron las únicas sorpresas del día, pues el presidente del Senado, Óscar Ortiz, quien hasta hace unos días era uno de los articuladores y vocero del frente amplio de oposición encabezado por Manfred Reyes Villa, cambió de bando y se alió al empresario cementero.
El mapa electoral —que deberá configurarse hasta la medianoche de mañana, cuando vence el plazo para el registro de candidaturas— quedó con cuatro postulaciones “fuertes” confirmadas: Evo Morales (MAS), Doria Medina (UN), Reyes Villa (Convergencia Nacional) y René Joaquino (AS). Quedan por confirmar otras postulaciones, como la del ex masista Román Loayza, quien aún no halla un partido político de respaldo.
Quiroga anunció su decisión en Sucre, acompañado del senador Fernando Rodríguez y los diputados Lourdes Millares y Bernardo Montenegro. En rueda de prensa afirmó que, dadas las circunstancias actuales, entendió que no tiene posibilidades reales de acceder a la Presidencia.
“Podíamos haber trabajado duramente para lograr un honroso segundo lugar —afirmó—, pero no hubiera sido posible llevar al MAS a una segunda vuelta. Entonces nuestra participación hubiera conllevado facilitar a que el Gobierno, con un 50 por ciento más uno, logre perpetuarse en el poder”.
Rodríguez manifestó que Podemos da un paso al costado para permitir la unidad de los bolivianos y que éstos tengan la posibilidad de enfrentar al Gobierno “totalitario” de Evo Morales. “Vamos a contribuir a que, en lugar de que haya diez candidaturas de oposición, haya sólo una fuerte”.
El jefe de Podemos se postuló como candidato presidencial y optó por no hacer ninguna alianza con el denominado frente amplio opositor. Antes había perdido el respaldo de los senadores Óscar Ortiz, Jorge Aguilera, Wálter Guiteras, Róger Pinto, Paulo Bravo y Tito Hoz de Vila y los diputados Wilman Cardozo, Claudia Paredes, Ninoska Lazarte y Luis Oña.
La decisión de Quiroga —según algunas fuentes viajó a Sucre para presentar como su acompañante de fórmula a Lourdes Millares— se suma a las declinaciones de Víctor Hugo Cárdenas, quien postulaba por la agrupación Gente; Germán Antelo, del MNR y que optó por adherirse al binomio de Manfred Reyes Villa y Leopoldo Fernández; la analista política Jimena Costa, quien no halló consenso, y otros que se retiraron por no tener una sigla, como Hugo San Martín y Peter Maldonado, disidente de Unidad Nacional.
Varios de estos legisladores hoy son parte del binomio formado por los ex prefectos de Cochabamba y Pando.
Los analistas políticos María Teresa Zegada y Carlos Cordero opinaron que la declinación de Quiroga sumada a la de Cárdenas reconfiguran el escenario electoral y abren la posibilidad a una polarización entre un frente opositor, liderado por Reyes Villa, y el oficialismo, encabezado por el presidente Evo Morales.
Ambos expertos consideran que quedan desplazados hacia el centro, como una tercera opción, Doria Medina y el alcalde potosino y jefe de Alianza Social (AS), René Joaquino.
Samuel, con un sindicalista
Cerca del mediodía de ayer, Doria Medina, en una pequeña feria artesanal en la zona de San Pedro de La Paz, presentó a su acompañante, Gabriel Helbing, un fabril que en 2003 asumió como secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD) Santa Cruz y en 2006 fue elegido diputado suplente por Podemos.
El empresario destacó que este binomio “busca representar a todos los departamentos del país, principalmente, a los dos más importantes, La Paz y Santa Cruz, como una señal de unidad”.
Semanas atrás se había anunciado que el vicepresidenciable de UN sería un alteño; Doria Medina afirmó ayer que ésas sólo fueron “especulaciones”.
Helbing destacó que desde sus 12 años se vio en la necesidad de trabajar y por ello conoce las demandas de los trabajadores y decidió unirse al proyecto de Doria Medina para hallarles respuesta. Dijo que pudo capacitarse trabajando de día y estudiando de noche.
Por su parte, Óscar Ortiz dijo que su decisión de aliarse a Doria Medina y no al binomio Reyes Villa-Fernández fue porque “se logró consenso en torno a un programa económico que da respuesta a los problemas de la gente, como es la falta de empleo”.
El legislador, según trascendió ayer, será candidato a la primera senaduría por Santa Cruz. Se conoció además que el presidente del Consejo de Defensa de la Industria Nacional (Codeina), Porfirio Quispe, postularía como diputado uninominal en La Paz, y en Cochabamba el microproductor Édgar Callisaya iría por la circunscripción 25, de Huayna Kasa, siempre por el frente de Doria Medina.
Fuente: La Prensa
viernes, 4 de septiembre de 2009
Una campaña ilegal y mentirosa
Aunque según lo dispuesto por la ley electoral que rige el proceso que conduce a las elecciones de diciembre próximo aún no están permitidas las campañas propagandísticas para promover a los candidatos que disputa4án el apoyo de la ciudadanía, basta ver unos minutos cualquier canal de televisión, u oír cualquier radioemisora, para comprobar con cuánta facilidad tal regla está siendo vulnerada por los candidatos del oficialismo.
Si bien la campaña se hace con cierto disimulo, pues se presenta encubierta como “informes” de los supuestos logros de la gestión gubernamental, lo que hace difícil la labor del Órgano Electoral, que tendría que hacer cumplir equitativamente las reglas de juego, resulta por demás evidente que esa es una de las muchas maneras como se usa y abusa de los recursos del estado para favorecer a la fórmula del MAS
Ante tal hecho, que sin duda se irá agravando a medida que se intensifiquen las campañas electorales, algunos líderes de la oposición lo han denunciado aunque sin que sus reclamos hayan merecido mayor atención. La falta de una acción conjunta entre los diferentes candidatos opositores, en éste como en otros temas, es uno de los factores que quita fuerza a los reclamos.
Pero el asunto tiene una segunda dimensión que también tendría que ser desenmascarada por quienes se oponen a la propuesta oficialista. Se trata del contenido de los mensajes, la mayor parte de los cuales no guardan relación con la realidad. En algunos casos exponen medias verdades, en otros absolutas mentiras, y en conjunto proyectan una imagen completamente distorsionada de los temas expuestos como los principales logros de la gestión gubernamental.
Entre todos ellos hay dos que se destacan, precisamente los que más insistentemente son presentados como ejemplos de la eficiencia gubernamental: los supuestamente fabulosos resultados de la “nacionalización” de los hidrocarburos y, muy ligado al anterior, el incremento de las Reservas Internacionales Netas, “el ahorro de todos los bolivianos”.
De nada sirve que los datos de la realidad con toda elocuencia desmientan los mensajes propagandísticos. No importa que el descalabro producido por la “nacionalización” sea inocultable si se lo observa con objetividad, ni que la deuda interna neutralice cualquier abultamiento de las RIN. Desde el punto de vista del pragmatismo publicitario lo importante es concentrar la atención en las apariencias y tras ese objetivo se concentra la artillería –y los millones de dólares—que el gobierno gasta –o invierte, según cómo se vea—en consolidar la mitomanía sobre la que se sostiene.
Contrarrestar tan eficiente aparato propagandístico no será tarea fácil para quienes pretenden disputar el apoyo popular. Y los quejidos, reclamos y denuncias, por insistentes que sean, de nada servirán si no van acompañados de una ofensiva en el plano de las ideas, los datos, las cifras, todo lo que se requiere para desmontar el mito.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Más agresiones contra periodistas
Un amplio abanico de reacciones que va desde la más honda indignación a la absoluta indiferencia, pasando por cierta complacencia, han causado en diferentes sectores de la sociedad la andanada de insultos y expresiones de deseos que el alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, dedicó a un grupo de periodistas y camarógrafos que cubrían una conferencia de prensa.
"Estos son traidores, los veo traicionando a todos, a los colegas que están a su lado. Ojalá algún día se mueran, y pronto nomás de muerte natural para que nadie quede con la culpa, y desaparezcan porque mucho perturban el ambiente. Acosadores del mundo, idos por favor!”, dijo en uno de sus frecuentes arranques de ira.
El asunto fue minimizado en unos casos, pues ya es habitual que el alcalde cruceño, cuya excentricidad es muy conocida, incurra en dislates que por lo frecuentes que son ya suelen ser objeto de burlas y rara vez tomados en serio.
Cierta complacencia poco o nada disimulada, en cambio, se pudo notar entre quienes comparten con el Sr. Fernández su poca simpatía hacia la labor periodística cuando ésta no se acomoda a sus expectativas. Muchos de los principales funcionarios del gobierno central, por ejemplo, deben haberse sentido muy identificados con la actitud del alcalde cruceño.
Diferentes grados de indignación, por su parte, mostraron representantes de los periodistas y de los medios de comunicación, lo que se justifica por los antecedentes que durante los últimos tiempos han llevado a extremos intolerables las relaciones entre quienes ejercen el poder y quienes informan y opinan sobre sus actos.
Llamar a “disciplinar” a los periodistas, o calificarlos como “traidores”, son ejemplos de una actitud que pone en un mismo plano a quienes más allá de sus diferencias políticas e ideológicas, tienen en común el mismo desprecio por la labor periodística. Ambos casos merecen el mismo rechazo, por lo que no es aceptable que se reaccione con tolerancia o indiferencia cuando las agresiones provienen de unos y con indignación y agresividad cuando los autores son otros.
Tampoco se trata de exagerar e incurrir en un exceso de susceptibilidad. Los periodistas que se sienten afectados por las agresiones verbales, así como las organizaciones que los representan, tendrán que definir el límite entre lo que es sólo un exabrupto y lo que por formar parte de un contexto de agresiones que tienden a subir de tono, contribuye a deteriorar el ambiente de libertad y respeto necesario para el pleno ejercicio de la labor periodística.
De cualquier modo, lo cierto es que las cada vez más frecuentes agresiones contra trabajadores de la comunicación son sólo uno más de los muchos síntomas como se manifiesta en nuestro país el permanente deterioro de valores básicos e imprescindibles para la convivencia civilizada como son el mutuo respeto y la tolerancia. Restablecerlos es pues una tarea que debe involucrar a todos.
martes, 1 de septiembre de 2009
El MAS y el padrón biométrico
Ante la ausencia de una oposición seria, el oficialismo ya no necesita distraerse en acciones que podrían empañar la legitimidad de su triunfo
Uno de los últimos escollos que se hallaban en el camino que conduce a las elecciones del 6 de diciembre próximo, ha sido felizmente superado gracias a la encomiable eficiencia con que el Órgano Electoral viene cumpliendo la titánica tarea que se le dio. Fueron tan contundentes los datos presentados al presidente Morales y a su equipo de más estrechos colaboradores sobre el buen avance del empadronamiento biométrico, que el MAS decidió deponer su amenaza de aplicar un “padrón mixto”.
Era previsible que el oficialismo asuma tal actitud, pues sus estrategas deben haber comprendido que el costo político de mantener vigente un padrón sobre el que con razón o sin ella penden demasiadas dudas y suspicacias habría sido mucho mayor que los beneficios. Es tan grande la ventaja que tienen los candidatos del MAS sobre sus rivales de la oposición, que no tenía ningún sentido tender una sombra de duda sobre la legitimidad de una victoria que ya se avizora holgada ante la ausencia de un rival digno de consideración.
Es también posible suponer que la presión externa, expresada a través de gobiernos, organismos internacionales y fundaciones privadas, como el Centro Carter, hizo su parte. Difícilmente se habrían prestado a avalar una causa tan desprestigiada como es la vigencia del antiguo padrón electoral, lo que dio una razón adicional para que el oficialismo opte por no abrir un nuevo frente de batalla, en condiciones adversas, cuando tiene tantos en los que sí lleva todas las de ganar.
A esos factores que jugaron a favor del padrón biométrico se suma sin duda la ineptitud de una oposición que no pone en ningún riesgo la previsible victoria oficialista. Tal como se presenta el escenario político, el MAS no sólo ganará holgadamente las elecciones de diciembre; tendrá además una amplia mayoría en las dos cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional, lo que hace superfluo un plan de acción originalmente concebido para otro escenario.
Algo similar puede decirse de otro recurso que el oficialismo concibió para afrontar una batalla electoral que hace algunos meses no parecía tan fácil. El trasvase de votos de un departamento a otro, mediante las migraciones de militantes del MAS a Pando, respondía a la suposición de que en ese departamento se disputaría palmo a palmo, voto a voto, cada una de las senadurías y diputaciones y que cada una de ellas sería decisiva llegado el momento de hacer el balance final. Al no tener rival al frente, el oficialismo puede ahora prescindir de tan descarado truco y concentrar sus fuerzas en acciones menos engorrosas y más rentables.
El primer efecto de la facilidad con que la oposición le deja al MAS despejado el camino que conduce a su consolidación en el poder es, pues, paradójicamente, positiva. Es que el oficialismo ya no necesita distraerse en acciones que debiliten aún más la salud de nuestro sistema democrático.
lunes, 31 de agosto de 2009
Horas cruciales para la política
De las decisiones que puedan tomarse en las siguientes horas, de la madurez y responsabilidad que demuestren quienes aspiran a conducir el Estado en los siguientes años, dependerá en gran medida la suerte que le toque correr a Bolivia en al menos la próxima década
Empieza una semana crucial para la configuración del mapa político que marcará la nueva carrera electoral que empieza a vivir el país por la silla presidencial. En efecto, las distintas agrupaciones y partidos políticos embarcados en el propósito de concurrir a los comicios generales de diciembre de este año, tienen como plazo legal hasta el próximo 7 de septiembre, es decir una semana más, para inscribir sus respectivas candidaturas.
Así, con el tiempo a contrarreloj y una implacable cuenta regresiva, los numerosos candidatos opositores continuaban desplegando intensas negociaciones, todas ellas frustradas y sin visos de resultar en el surgimiento de un proyecto de dimensiones nacionales, capaz de articular una propuesta sólida que le haga frente a la hasta hoy imparable maquinaria política del gobernante Movimiento al Socialismo.
Lo único confirmado hasta anoche eran las candidaturas del actual presidente de la República, Evo Morales; del empresario Samuel Doria Medina; del ex prefecto y alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa; del ex vicepresidente de la República Víctor Hugo Cárdenas; del alcalde potosino, René Joaquino; del ex líder cívico cruceño Germán Antelo; y del ex presidente de la República Jorge Quiroga Ramírez. Está por verse, aún, qué decisión tomarán el dirigente campesino Alejo Veliz y el ex parlamentario movimientista Hugo San Martín, que también se han presentado como probables presidenciables, además de la probabilidad del ingreso a la arena política nacional del ex prefecto paceño, José Luis Paredes, aunque se conocen que ya han dado un paso al costado en sus aspiraciones presidenciales.
Es muy probable que, en el curso de la presente semana, varios de los "presidenciables" arriba citados tengan que renunciar a sus pretensiones o fusionarse a otras opciones políticas, porque no tienen ni recursos ni estructuras así sean mínimas que les permitan sustentar una candidatura de carácter nacional.
Y es posible, también, que algunas candidaturas agoten todos los esfuerzos en aras de confirmar un bloque amplio de oposición capaz de garantizar unos niveles de votación lo suficientemente expectables como para hacer frente a la amplísima ventaja con que, según todas las encuestas hechas públicas, ha comenzado la carrera electoral el partido del presidente Evo Morales.
De hecho, el que parece ser el último de los esfuerzos para crear ese frente opositor tiene lugar en estos momentos. Es así que, hasta las primeras horas de la madrugada de este lunes, y sin resultados hasta ahora conocidos, se haya venido desarrollando una prolongada negociación bajo los auspicios de las regiones que conforman el denominado Consejo Nacional Democrático (CONALDE), en procura de unir en una sola dupla las candidaturas del ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas y del líder cívico cruceño Germán Antelo.
Lo cierto es que el mundo político nacional vive horas cruciales, si no decisivas. De las decisiones que puedan tomarse en las siguientes horas, de la madurez y responsabilidad que demuestren quienes aspiran a conducir el Estado en los siguientes años, dependerá en gran medida la suerte que le toque correr a Bolivia en al menos la próxima década.
viernes, 28 de agosto de 2009
Triunfo del MAS, suicidio de la oposición
Como si los muchos aspirantes a candidato que se disputan la representación de la oposición para las próximas elecciones generales no tuvieran ya suficientes motivos para la preocupación, la empresa Encuestas & Estudios Gallup International ha difundido los resultados de una encuesta según los cuales el panorama es de lo más sombrío para todos quienes pretenden hacer frente a la fórmula oficialista.
Los datos que arroja la encuesta que comentamos merecen ser tomados muy en serio no sólo porque la empresa responsable del estudio es una de las más confiables, sino también porque a diferencia de las anteriores, ésta no se limitó a las principales ciudades capitales del país. Abarcó los nueve departamentos, 92 provincias y 131 municipios. Incluye pues al área rural, lo que le da mayor precisión y verosimilitud al sondeo ya que como es bien sabido, es en el campo donde el MAS tiene su bastión principal con un apoyo que en muchas provincias supera el 90%.
Las intenciones de voto expresadas por las personas encuestadas confirman las tendencias ya anticipadas por anteriores sondeos, pero dan un margen de triunfo mayor a Evo Morales, quien ganaría en los nueve departamentos con porcentajes que van desde el máximo, en La Paz, donde tiene 82% de apoyo, y el mínimo, en Santa Cruz, donde cuenta con sólo el 24.6% de los electores. A pesar de ello ganaría en ese departamento, como en Beni, Pando y Tarija, pues ninguno de sus potenciales rivales se aproxima siquiera a esa cifra debido la dispersión del voto opositor.
Para todos los candidatos de la oposición, en cambio, el panorama es desolador. Ninguno de ellos llega al 10%. El más favorecido, Samuel Doria Medina, apenas tiene 9.7% de las intenciones de voto y el resto se diluye en porcentajes insignificantes entre todos los demás. Para colmo, ninguno tiene respaldo homogéneo en todo el país. Todos concentran sus escasos apoyos en uno o dos departamentos, pero son poco menos que inexistentes en los demás.
Mucho más halagüeñas para el oficialismo y deprimentes para la oposición son las perspectivas si los porcentajes de votación anticipados por las encuestas son proyectados a la distribución de escaños en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Es que debido al sistema ahora vigente, el denominado D´Hondt, la representación tiende a concentrarse en quienes más votación tienen en desmedro de los menos favorecidos. Así, el 57.7 de votos a favor del MAS se transformaría en poco menos de 70% de asambleístas y el 30% restante se distribuiría entre todos los fragmentos de la oposición.
Se puede pues afirmar que, si se mantienen las tendencias actuales, el MAS se encamina a pasos firmes hacia el objetivo de hacerse del control total del poder. Todas las fracciones de la oposición, en cambio, se encaminan hacia un suicidio colectivo tras el que se vislumbra ya un futuro régimen de partido único.
jueves, 27 de agosto de 2009
Las dos vertientes del monopartidismo
Enorme revuelo en el escenario político nacional han causado las declaraciones de un dirigente de la Central Obrera Regional de El Alto, , según las que los “sectores sociales” afines al MAS de esa ciudad habrían decidido impedir que los partidos de la oposición hagan proselitismo o abran casas de campaña en “su” territorio.
Como era de esperar, los muy numerosos candidatos de la oposición son los que con más entusiasmo se rasgaron las vestiduras y elevaron al cielo sus quejidos lastimeros. No pudieron, sin embargo, dejar de dar la impresión de que en el fondo los complace ese tipo de amenazas pues todos ya están buscando pretextos para justificar el estrepitoso fracaso que, al paso que van, los espera en diciembre.
Desgraciadamente, el fondo del asunto, cuya gravedad es mucho mayor de lo que se podría suponer si se lo atribuye sólo a los exabruptos de un dirigente alteño, pasa desapercibido para los muchos candidatos opositores. Es que más allá del desparpajo con que algunos individuos vierten sus amenazas, en los hechos hace ya mucho tiempo que en gran parte del territorio nacional está vigente un régimen de partido único.
Se ha llegado a ese punto por dos caminos. Uno de ellos es la eficiencia con que el MAS, a través de todas las organizaciones sociales que controla, ha logrado monopolizar la actividad política. El segundo es la absoluta y total ausencia de una organización de oposición capaz de hacer frente a ese avasallamiento.
Está ya tan consolidada en gran parte de territorio nacional la red de “control social” mediante la que se recurre a todo tipo de métodos coercitivos para coartar la libertad de acción política de quienes no se someten a los “pactos de unidad”, que el MAS ya no requiere amenazar. Ya los hechos son más contundentes que cualquier amenaza.
En ese contexto, la incontinencia verbal de algunos dirigentes, más que a una declaración de intenciones del oficialismo, puede ser atribuida a las pugnas internas que se producen en las filas de los “movimientos sociales” en pos de las candidaturas a diputados y senadores en las listas del MAS. Son pues sólo la manifestación más externa de algo más profundo.
Mucho más grave que la franqueza con que algunos dirigentes dan cuenta de lo que es ya una realidad, es la incapacidad de la oposición para hacer frente a ese avasallamiento con algo más que estériles quejas. No hay ni una sola organización capaz de intentar siquiera hacerse presente con casas de campaña, líderes intermedios ni candidatos en los territorios controlados por el MAS, y eso no es sólo por culpa del espíritu totalitario de los militantes del oficialismo. Es también, y sobre todo, consecuencia de la ceguera de una oposición que dispersa y dilapida sus esmirriadas fuerzas en vergonzosas pugnas personales.
domingo, 23 de agosto de 2009
La vocación suicida de la oposición
Una semana más ha transcurrido, y cuando ya sólo quedan dos para que se cumpla el plazo fijado por el cronograma electoral para que se inscriban las fórmulas que participarán en las próximas elecciones generales, el escenario político va tomando una forma que complace tanto al oficialismo como angustia a los sectores de la ciudanía que en vano esperan la aparición de una fórmula seria de oposición.
Varias candidaturas ya están en plena campaña. De ellas, la oficialista, cuyo binomio ya está plenamente definido y ahora concentrada en la selección de sus candidatos a diputados y senadores es, con mucho, la que más se ha adelantado en el camino que conduce a las urnas.
En el frente opositor, en cambio, no aparece algo que esté a la altura del rival. Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina han decidido reincidir en su apuesta individualista, como en diciembre de 2005, y no dan ninguna muestra de haber aprendido algo de los fracasos de los que fueron protagonistas durante los últimos años. Por lo que hasta ahora han mostrado, se diría que no aspiran a encabezar un proyecto político alternativo al del MAS sino a algún viceministerio del nuevo “Estado Plurinacional”.
Algo similar puede decirse de Manfred Reyes Villa, quien a diferencia de Quiroga y Doria Medina ni sigla política que lo respalde tiene, y mucho menos una organización, pero sigue depositando todas sus esperanzas en que su experiencia a la cabeza del municipio de Cochabamba le sirva como suficiente credencial. Tampoco se presenta como postulante a encabezar un proyecto político serio. Por la forma y fondo de sus propuestas, más bien parece candidato a Alcalde de Bolivia.
El MNR, por su parte, el único partido que logró sobrevivir a la debacle del sistema político, no logra salir del estado vegetativo en el que lo sumieron los traumas del pasado y sus pugnas internas. Dejó pasar los años sin renovarse, sin cultivar nuevos liderazgos y tal como el 2005, se aferra a la esperanza de que un candidato prestado prolongue su agonía o que su participación sea admitida en un bloque amplio que lo tolere como aliado.
Finalmente, la quinta opción opositora, la que más expectativas despertó alrededor de la propuesta de articular un bloque amplio que aglutine a las corrientes de oposición regionales, a los líderes y movimientos ciudadanos que en los hechos fueron los que más batalla dieron durante los últimos años al proyecto hegemónico del MAS, tampoco acaba de cuajar. Son muchos los cabos sueltos con los que pretende tejer una red, pero no halla el hilo conductor, ni el líder, ni la sustancia ideológica y programática que haga de elemento aglutinador.
Como “patético” ha sido calificado por el Vicepresidente del país el espectáculo que dan los opositores, y no le falta razón. Quedan, sin embargo, dos semanas cruciales durante las que habrá que ver si el instinto de sobrevivencia se impone a la vocación suicida.
La ofensiva (Claudio Ferrufino-Coqueugniot)
Stalin solía hacer eliminar a las esposas de los hombres de su más íntimo círculo. Actitud extraña, relacionada al suicidio de su esposa Nadya, a los complejos del dictador por ser pequeño, fiero (marcado) y soriático.
¿Hombres asociados a la Idea, al Partido? Al partido no podría ser en este caso, porque el MAS, como el nacionalsocialismo hitleriano, no es partido. Molotov se burlaba de von Ribbentrop, en los albores del pacto germano-soviético, por tal razón. Lo asistía la soberbia y maléfica estructura partidaria que Lenin había armado. No comparo, sin embargo. García Linera es un pedante afeminado, diletante de miras estrechas. Stalin, con los increíbles pasos en falso que dio en vida era, a su manera, brillante.
Vienen tiempos de elección y Alvarito agita su amenazador puño blanco, la misma mano que en el documental "Cocalero" saluda a la multitud con exactamente el mismo vaivén que Laura Bush. Miren y díganme si miento.
¿Que si estoy siendo prejuicioso? Puede ser. Pero no hablamos de Whitman, ni Gide, ni Freddie Mercury, sino de un peligroso individuo cuyas características lo empeoran. Y de un gobierno raro, nacido de la extrañeza del tirano de Venezuela, también dudoso...
Con el pretexto de indianidad alucinada nos derrumbamos hacia el oprobio de ya ser un narcoestado, donde mucha gente va creando riqueza, es verdad, pero cuya herencia probará nefasta para todos.
Tanta es la indignidad, la incomprensión de los movimientos históricos que cualquier dirigente en esta larga lista vertical suele interrumpir el proceso democrático cuando le place. En El Alto amenazan con no permitir proselitismo de quien no sea evista. ¿Ese es el paraíso social al que nos quieren arrastrar? ¿El de fábricas de cocaína e ignorancia absoluta? Dicen que los sabios aymaras desenterrarán la Akapana en Tiwanaku. Posiblemente sus acólitos vendan lo que no destrocen. A esos apologizan algunos, frailes incluidos, malinterpretando un proceso en aras de quién sabe qué oscuras manifestaciones humanas. No divago, aquí hay gato encerrado. Gata será me susurra un mala lengua...
Mientras Evo y Alvaro, pareja socialita (no socialista) del siglo XXI, auguran un triunfo que los cargará como ekekos con la gloria del poder... y sus dividendos, fuerzas imperiales les preparan --y hasta anuncian-- la encerrona.
Bien lo saben, pero necesitan del discurso demagógico para llenar de ilusión a los desharrapados, no de una región donde los bienes sean sociales, sino donde la rapiña y el crimen se permitan sin castigo. Necesitan tiempo aún, no para crear la estructura de un país nuevo; lo necesitan para robar. Presumen las celdas que les van preparando en los EUA para acordonar sus actividades de narcos y quieren asegurar su futuro. Es como una tómbola: unos caerán y los que queden libres pasarán de granseñores. Esos son los revolucionarios de este corrupto festejo.
Diciembre no es fecha de definición. Las redes del imperio que ellos han atraído otra vez hacia el continente los van cercando. Chávez ya moja sus sábanas de noche. Pronto pedirá garantías. Correa huele a responso. Y a Evo le caerán años de condena tan grandes como las hectáreas de coca con que trafica.