miércoles, 18 de noviembre de 2009

El toletole de Manfred (j. Lizandro Coca Olmos

VENI, VIDI, VICI

En la etapa preelectoral se le dijo a Manfred que no entorpeciera la elección presidencial, y que optara por candidatear a la Alcaldía de Cochabamba o a la Prefectura. Sin embargo, por supuestas vocaciones de poder, que a mi más me perecen egos y soberbias desmedidas, decidió iniciar una carrera presidencial que, ahora ya está visto, podría terminar peor que la de Tuto Quiroga.

Hace algunos días, a través de uno de sus representantes, Reyes Villa lanza la idea de ser candidato a la Alcaldía de Cochabamba para las elecciones del 4 de abril. Sorprende la versatilidad del capitán, que hoy tiene la vocación de presidente, mañana la de alcalde, pasado la de prefecto y no sería nada raro que después le dé por candidatear a Mister Cochabamba. Sin nada de sangre en la cara, nos muestra que lo que tiene son ambiciones de poder, donde sea y cuando sea, y ni la más mínima idea de proyectos o visiones de país o de desarrollo.

Reyes Villa parece un niño caprichoso buscando premios y jugando a meter el gol en toda ocasión que se le presenta, y lo peor de todo es que cuando pierde se comporta como tal, culpando de sus propios errores e incapacidades a otros. Eso es lo que hizo después de las elecciones del 2002, cuando acusó a la CNE de haber montado un fraude en su contra, incluso afirmando que Goni no era un Presidente legítimo, para después firmar un acuerdo con el “fraudulento e ilegítimo” Sánchez de Lozada. Lo que sucedió en esa elección es que el MNR aprovechó de los errores de Manfred, como cuando dijo que el homosexualimo era una enfermedad, o cuando en un debate afirmó no conocer a un alemán que, se le mostró las pruebas en el mismo debate, había trabajado con él en su empresa de bienes raíces.

Lo mismo con el revocatorio. Las reglas originales de la ley, es verdad, eran desventajosas para los prefectos, pero en una acción sabia de la CNE, se decidió que los prefectos necesitarían solamente el 50% más un votos para permanecer en el cargo, cosa que es perfectamente justa. A Reyes Villa no le importó, continuó con el berrinche de que le estaban aplicando un mecanismo ilegal, y se quedó sentado en casa mientras decenas de miles de cochabambinos votábamos por que se quede en el cargo.

Ahora resulta que Manfred es uno de los portaestandartes de la autonomía cochabambina, cuando su firma ni siquiera figura en los libros que los ciudadanos llenamos para impulsar un nuevo referéndum. A decir verdad, y lo he corroborado, tampoco figuran las firmas de Marco Carrillo, Evo Morales, Adolfo Mendoza o Rafael Puente, quienes, junto a Reyes Villa, ahora quieren hacernos creer que apoyan e impulsan la autonomía, cuando no son más que falsos autonomistas tratando de apoderarse de una lucha esencialmente ciudadana de Cochabamba.

La gente del MAS, por un lado, estuvo mandándonos matones para insultarnos, tomarnos fotografías y robarnos los libros de firmas durante el proceso de recolección; y el entonces Prefecto Reyes Villa, por el otro, estuvo tratando de sabotear el proceso de recolección simple y llanamente porque él no era parte y porque, al hacerlo, comenzaban a surgir nuevos liderazgos e imágenes ciudadanas que podrían hacerle sombra en nuestro departamento. Esta es otra odiosa actitud del político tradicional: “si no lo hago yo, no salgo en la foto, o no me ponen como autor de la obra, entonces me esfuerzo porque salga mal”

El excesivo ego, la absoluta soberbia, la falta de visión histórica, la ausencia de autoconocimiento de limitaciones, y la imposibilidad de sentarse un instante a pensar en los ciudadanos y no en los intereses mezquinos, han hecho que Manfred esté en donde en estos momentos está: 11% de intención de voto en Cochabamba, lugar que él consideraba su bastión, y más de 60% de rechazo en toda Bolivia. De esta forma, es más que evidente, no va a poder llevar a Evo Morales a una segunda vuelta, y al verse derrotado, ya comienza a soñar con la barbaridad de pedir nuestros votos para la Alcandía del Cercado. Ese voto mío, tampoco lo va a tener.

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El autor es miembro del Instituto Libertad Democracia y Empresa

lizandrocolmos@gmail.com

Reyes Villa quiere subvencionar el acullico de la hoja de coca

La Prensa y agencias.- El candidato presidencial del Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN), Manfred Reyes Villa, anunció ayer que subvencionará el consumo de la coca en Bolivia si es elegido el 6 de diciembre, aunque planteó también un nuevo estudio para reducir la superficie cultivada.

Reyes Villa, según Efe, realizó estas declaraciones a la prensa extranjera acreditada en La Paz. “Como presidente, voy a subvencionar la coca. A los que acullican (mastican) les voy a dar el 50 por ciento del valor”.

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lunes, 16 de noviembre de 2009

Sin razón y con la fuerza (Leopoldo Vegas)

La falta de propuestas y de mensajes claros que permitan captar la atención del electorado, aparentemente está desesperando a algunos candidatos a la Asamblea Legislativa Plurinacional que, en la recta final de la campaña, han optado por recurrir a la violencia, a los insultos y a la campaña negativa en contra de sus adversarios políticos de turno.

Muchos candidatos al Parlamento olvidan o ignoran que, en caso de resultar elegidos en los comicios generales del 6 de diciembre, su función principal consistirá en proponer y aprobar las leyes que regirán los destinos del Estado Plurinacional que nació con la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado.

Según la Disposición Transitoria segunda de la CPE, “la Asamblea Legislativa Plurinacional sancionará, en el plazo máximo de 180 días, a partir de su instalación, la ley del Órgano Electoral Plurinacional, la ley del Régimen Electoral, la del Órgano Judicial, del Tribunal Constitucional y la ley Marco de Autonomías y Descentralización”.

A pesar del mandato constitucional, a poco más de dos semanas para el verificativo electoral, son pocos los candidatos que se han referido a las cinco leyes que deben aprobarse entre enero y mayo del próximo año, y que son consideradas como la estructura central del Estado Plurinacional.

De las normas que se mencionan como los ‘pilares’ del nuevo Estado, la autonomía es uno de los pocos temas que están en la agenda de algunos postulantes a la Asamblea Legislativa, pero con conceptos vagos y que recurren a los estribillos entonados en los cabildos realizados en Santa Cruz de la Sierra y durante las primeras sesiones de la Asamblea Constituyente.

Desde el Gobierno se han mencionado algunos anteproyectos de ley, entre los que figura la autonomía y descentralización, que es impulsada por el ministro de esa cartera, Carlos Romero, que recorre el país para hacer conocer la propuesta del oficialismo. En ese aspecto, el Ejecutivo y algunos de sus candidatos trabajan en la elaboración de las normas que serán presentadas en el Parlamento y que pueden ser aprobadas, tal y cual están redactadas, en caso de que el Movimiento Al Socialismo obtenga los votos suficientes para conformar una bancada parlamentaria que garantice los dos tercios del total de los miembros del Parlamento.

Mientras el oficialismo avanza en su proyecto político, los opositores andan a tropezones, insutándose entre ellos, con vergonzosas discusiones en los programas televisivos y enfrentándose a puñetes, patadas y, hasta a cuchilladas, en la vía pública.

El electorado exige propuestas. Los ciudadanos quieren saber cuáles son los proyectos de ley que presentarán sus representantes en la Cámara de Diputados y en el Senado. La gente espera que los candidatos emitan señales de certidumbre no de incertidumbre.

Algunos postulantes se han dedicado a mostrar su lado más oscuro, recurriendo a la violencia, al insulto y a la agresión. No se puede concebir que en Santa Cruz de la Sierra se hayan presentado tres de las cinco denuncias que se han registrado en todo el país por agresiones sufridas por candidatos o sus seguidores durante la campaña electoral. El pueblo exige propuestas.

lvega@eldeber.com.bo

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Fuente: El Deber

Pando es la ‘joya’ de la corona (Tuffí Aré Vázquez/ Periodista)

Si Evo Morales arrasa el 6 de diciembre en La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba no será sorpresa. Las encuestas coinciden en otorgar al Presidente un triunfo contundente en los tres departamentos del altiplano y en el corazón del país. La variante importante de los próximos comicios se podría dar en los distritos de la ‘media luna’ y en Chuquisaca, que le dieron una dura pelea al mandatario en el referéndum revocatorio y en el constitucional. Morales perdió en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, encontrando además resistencia en Sucre.

Consciente de su poco éxito en la ‘media luna’, el Presidente parece haber concentrado la campaña en los tres departamentos del oriente y en Tarija, pues sabe que si conquista el voto de los bastiones opositores, su proyecto de poder estará consolidado. Eso hace entender por qué el MAS enfoca su energía, recursos, tiempo y su aparato en Santa Cruz, Beni y Tarija, pero, sobre todo, en Pando.

De acuerdo con las encuestas, la estrategia electoral masista comienza a dar resultados en Tarija, donde el avance oficialista es evidente. La última consulta de Equipos Mori le da a Morales una victoria segura en el departamento sureño. En Beni el MAS también pugna por el primer lugar, en tanto que en Santa Cruz no logra aún romper el techo del 30% que tuvo en anteriores comicios, pese a la impresión de que el MAS crece aquí con las diarias adhesiones de la disidencia autonomista. En Chuquisaca, a Morales parece quedarle resistencia sólo en la capital, pues su victoria en el departamento estaría casi garantizada. En conclusión, si persiste la actual tendencia en la intención de voto, el Presidente sólo perderá en Santa Cruz y Pando.

Lo que resulta emblemático es lo que pasa en Pando. Si se consolida el 57% de la intención de voto actual a favor del binomio Manfred-Leopoldo, la mayor fuerza de la oposición a Morales estará en el departamento más pequeño del país.

En definitiva, no será bueno para el MAS perder por tercera vez consecutiva en la rebelde tierra pandina, ni será políticamente digerible que el Gobierno tenga tantas dificultades para controlar a su antojo al electorado cuantitativamente más chico de Bolivia, pese a que allí ha instalado hace tiempo lo que parece su mayor cuartel de campaña. Que un gobierno tan fuerte termine derrotado por el departamento electoralmente menos pesado del país, será un durísimo mensaje al MAS.

Por eso se entiende que el Gobierno haya desplazado a Pando a su principal operador político, Juan Ramón Quintana, y que envíe refuerzos como Esther Morales, la hermana del Presidente. Pando es la joya de la corona del MAS, pero al mismo tiempo la punta de lanza de la oposición. Nunca antes una elección fue tan simbólicamente importante en Pando como lo será la del 6 de diciembre. Los 40.000 votos de ese departamento tienen un valor especial. Servirán para estrujar en la cara una derrota a tanto despliegue de poder o para terminar de liquidar lo que queda de la resistencia a la más aparatosa movilización de recursos de los últimos tiempos.

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Fuente: El Deber

El día después (Fernando Rodríguez Mendoza)

Es común pensar que el día después importante para la vida de la nación se dará el 7 de diciembre, es decir, el día después de las elecciones generales. En realidad, ese día vamos a saber con certeza quién será Presidente y Vicepresidente, salvo una sorpresa de llegarse a una segunda vuelta -lo que no hay que descartar- y cuál va a ser la composición de la Asamblea Legislativa Plurinacional en sus dos Cámaras, que así hubiera segunda vuelta esta figura no variará.

El verdadero día después que va a cambiar la fisonomía jurídica, económica y social de Bolivia, se va a dar al día siguiente del juramento del Presidente ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, cuando empezarán las sesiones en ambas Cámaras para considerar la aprobación de las leyes, las mismas que además son aprobadas por mayoría absoluta de los miembros presentes como estipula el texto constitucional.

Tal y como ha venido trabajando la gente del actual Gobierno, además de los rumores y especulaciones, es casi un hecho real que ya deben tener listos los proyectos de las principales leyes que van a modificar el mapa jurídico boliviano, y una vez posesionado el Presidente y su nuevo gabinete, los trámites legislativos van a ser muy rápidos y con un mínimo de discusión, considerando además que la votación es con un quórum válido de los miembros presentes, por lo que válidamente funcionan las Cámaras con los diputados y senadores presentes, no existiendo –como antes- una exigencia de quórum mínimo de la totalidad de los legisladores en ambas Cámaras, que permitía el juego de cintura de dejar sin quórum cuando se trataba de frenar o entorpecer alguna disposición legal conflictiva.

Mediante la utilización del mecanismo constitucional de aprobación de diferentes leyes en la Asamblea Legislativa Plurinacional, todas las disposiciones legales que se vayan dictando y posteriormente promulgando por el Poder Ejecutivo, van a ser de cumplimiento obligatorio desde el día de su publicación en la Gaceta Oficial, salvo que en la misma ley se establezca un plazo diferente para la entrada en vigencia, que son las menos por supuesto.

Dependiendo del nivel de trabajo que hayan alcanzado las comisiones internas del oficialismo en la redacción de los proyectos de leyes, por la experiencia de anteriores situaciones debemos considerar que sí deben haber alcanzado los más altos niveles en esa redacción, no van a pasar muchos días desde ese día después, para que tengamos el armazón de las principales y fundamentales leyes que van a cambiar –en mi opinión de manera radical- la estructura jurídica, económica y social de este ahora Estado Plurinacional.

Aristóteles decía que “es preferible que mande la ley antes que uno cualquiera de los ciudadanos, y por esta misma razón, aun si es mejor que gobiernen varios, éstos deben ser establecidos como guardianes y servidores de las leyes. Así pues, el que defiende el gobierno de la ley, parece defender el gobierno exclusivo de la divinidad y de la inteligencia; en cambio el que defiende el gobierno de un hombre añade también un elemento animal; pues tal es el impulso afectivo, y la pasión pervierte a los gobernantes y a los hombres mejores. La ley es, por tanto, razón sin deseo”.

Si hasta ahora se ha gobernado desconociendo el Estado de derecho e implementado una serie de medidas abusivas y totalitarias a pesar del ordenamiento jurídico vigente, el día después, el Gobierno va a tener todo el respaldo de una nueva estructura jurídica, donde el Estado de derecho va a estar confeccionado a medida de sus intereses políticos y todo lo que haga va a tener su respaldo legal, sin posibilidades de hacer conocer criterios contrarios. *Abogado

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Fuente: El Deber

La jurisprudencia del Tribunal Constitucional (Pablo Dermizaky)

Después de haber cometido el delito de lesa justicia con la eliminación del control de constitucionalidad, el gobierno se propone ahora desconocer, de un plumazo, la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, elaborada durante más de ocho años de labor. Continúa, así, el proyecto de destrucción de las instituciones en que se asienta el orden republicano y el Estado de Derecho. Pero la jurisprudencia constitucional no es algo que se pueda desconocer por decreto, dado que su existencia tiene raíces muy hondas en la historia y en la conciencia de los pueblos. Una jurisprudencia no es mero producto de las decisiones de jueces circunstanciales, sino más bien resultado de la doctrina y de la ciencia del Derecho, que no tienen fronteras temporales como la política menuda. Por eso la jurisprudencia es una de las fuentes del Derecho que no se agota en un tiempo dado, sino que discurre acrecentando su caudal con nuevas decisiones, según la evolución de las normas y de la sociedad.

Para Savigny, uno de los principales intérpretes de la Escuela Histórica de Derecho, éste es reflejo de las costumbres y de la conciencia social, y no un producto extraño que se imponga mediante una legislación racional. La Escuela Histórica correlaciona el derecho con la nación y sigue el curso de su evolución continua y progresiva. La tradición jurídica, que es la base de la elaboración de la norma, supone que “todo elemento nuevo, al que haya de concedérsele trascendencia, haya sido incorporado previamente por la conciencia nacional”. (Cabanellas).

Entre los dos grandes sistemas jurídicos de Occidente, el del “Common Law” se asienta en los precedentes judiciales, o sea en las decisiones que para casos similares hayan adoptado anteriormente los jueces y tribunales, lo que se conoce como “stare decisis”, expresión latina que se traduce como “atenerse a lo que se ha decidido”.

En el sistema romano-germánico, que pasó del Derecho Romano a Europa y después a Iberoamérica, prevaleció hasta la segunda mitad del siglo XX la legalidad formal, el reinado de la ley como producto del legislador, cuya omnipotencia era consagrada. Después de la Segunda Guerra Mundial se destacó la primacía de los derechos de la persona como base del orden jurídico y, con esa finalidad, se reconoció la supremacía y la fuerza normativa de la Constitución, algo que el constitucionalismo estadounidense había hecho dos siglos antes.

La jurisdicción constitucional tiene como primer objetivo la protección de los derechos fundamentales de la persona, y esta es una materia progresiva que, lejos de admitir cortes temporales, se expande continuamente sobre la base de la experiencia pasada, tal como ha ocurrido con la Constitución Política vigente, que ha ampliado el ámbito de esos derechos, partiendo de los que establecían los artículos 7 y otros de las Constituciones precedentes. En consecuencia, no se puede prescindir de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, que constituye un patrimonio jurídico adquirido por el pueblo boliviano, y aun más, es un patrimonio jurídico internacional que forma parte de la jurisdicción constitucional trasnacional (Capelletti), asentada en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos que surgió después de la Segunda Guerra Mundial y que ha sido incorporado en la mayoría de las Constituciones de Europa y de América. En efecto, el artículo 13-IV de la Constitución vigente establece que los tratados y convenios internacionales sobre derechos humanos, ratificados por Bolivia, “prevalecen en el orden interno” (tienen jerarquía constitucional), y que “los derechos y deberes consagrados en esta Constitución se interpretarán de conformidad con los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Bolivia”.

La Convención Americana sobre Derechos Humanos, o Pacto de San José, prescribe que los Estados parte se obligan a respetar sus disposiciones y a aprobar las normas necesarias para hacer efectivos los derechos y libertades que contiene (arts. 1 y 2). Los arts. 45 y 62 facultan a los Estados a reconocer la competencia de la Comisión y de la Corte Interamericanas de Derechos Humanos en materias de interpretación y de aplicación de la Convención, lo que Bolivia ha hecho al ratificar ese tratado mediante Ley de 11 de febrero de 1.993.

Por todo lo expuesto, los jueces y tribunales en Bolivia seguirán consultando la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, cuya trascendencia se sobrepone a los caprichos de gobernantes siempre transitorios.

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Oscar Olivera busca a su adversario. (Marcelo Gonzales Yaksic)

FOJAS CERO



El pasado martes, los bandos de Oscar Olivera y los adherentes del alcalde Gonzalo Terceros luego de enfrascarse en un pugilato liviano y convenido, han querido mostrar que son los únicos precandidatos visibles para las elecciones municipales de 2010. Esta falsa escenificación ha sido descifrada por la población prudente como el lanzamiento propagandístico de Olivera; en cambio, Terceros a toda costa quiere reflotar y permanecer en la Alcaldía, pero todos saben que se ha convertido en un sinónimo de incorrección y de falta de eficiencia administrativa. La tierra acumulada a lo largo del Puente Cobija ha terminado sepultando sus aspiraciones para resistir en la silla edil y sus ansias para nominar con su apellido alguna calle o un callejón sin salida. Terceros ya está fuera del tablero, a consecuencia de su petulante complicidad con el MAS y las desbordantes sospechas de traición a su pueblo en momentos históricos.

Oscar Olivera tiene mucha experiencia en el ámbito de la maniobra política; la gente habla mucho de él y resulta admirado por la clase obrera. Es un ex combatiente de la funesta Guerra del Agua, y un miembro del estado mayor gubernamental en los enfrentamientos violentos del 11 de enero de 2007 (11-E). Estos eventos trágicos se han “relocalizado” en las mentes reactivas de los cochabambinos medios que lo ven como un amenazador precandidato a alcalde. Si es así, el contrincante electoral de Olivera tendrá que salir de las filas que intervinieron fanáticamente el 11-E, para evitar el allanamiento de cocaleros y ciudadanos oficialistas contra la ciudad y la prefectura. Todo hace presumir que la mejor oportunidad para medir la popularidad que los precandidatos a ediles gozan en esta ciudad, sitiada por el oficialismo, se efectuará este 6 de diciembre, con motivo de las elecciones presidenciales.

Para ser el opositor de Oscar Olivera, hay que tener apoyo ciudadano. Y eso es lo que hábil y oportunamente ha logrado este precandidato del MAS. Lo que hace meses no pudieron conquistar otros precandidatos precipitados y multiformes, que han ido sobreofertando sus imágenes, saturando de propuestas ilusorias y hablando demasiado sobre ellos mismos, para sólo atrapar la depreciación y el aburrimiento de sus conciudadanos. Es que la ocasión hace al ladrón, y Olivera se ha robado a todos los indecisos que estaban cansados de esos “candidatillos” para cualquier oficio de parroquia.

Si se confirma que Olivera va por el MAS en conquista de la Alcaldía de Cochabamba, hay que destacar su especialidad en detectar el momento propicio para pescar adherentes. Pero él deberá renunciar a la violencia para lograr objetivos democráticos, porque el resultado será aún más sombrío si la reacción cochabambina encarga la candidatura opositora a algún soldado destacado del 11-E que contribuya a incendiar el escenario y ensuciar el futuro. Alto … hay tiempo aún para escoger a los mejores candidatos que perpetúen un porvenir civilizado para esta ciudad, y no la hundan en su horrible pasado.

El sueño de Chavívar (Claudio Ferrufino Coqueugniot)

NADA QUE DECIR



No me mueve (a escribir este texto) despecho por haber sido vetado a la Feria Internacional del Libro en Caracas, a pesar de que desde Cuba se había sugerido mi presencia, como más tarde demostraré. Es el tono de mis artículos refiriéndome a Hugo Chávez lo que disgustó a los auspiciadores, censurando mi viaje a Venezuela.

La suma de las partes muchas veces da como resultado híbridos esperpentos. Mal que mal, Hugo Chávez pasará a la historia, pero no cómo el heredero del gran Bolívar sino como un malhadado fantoche que adoptara el nombre artístico de Chavívar (Chávez + Bolívar) para participar de un juego para el cual no tuvo ni el valor ni la inteligencia necesarios. Una boca, sí, y grande, de cantor de boleros, pero sin el donaire de Leo Marini, el "sex appeal" de Daniel Santos o los voluminosos bigotes de Bienvenido Granda.

Debe ser mayúsculo drama aquel de querer ser lo que no se es. Y Chavívar no cumplió con sus amenazas de macho cabrío cuando cayó Honduras --a quien traicionó-- y menos cuando se le ocurrió lanzar una guerra "mediática" (será por las calzas) en contra de Colombia y los Estados Unidos. Resulta ahora que no quería la guerra, y que dije que no dije porque se tienen que secar los meados pantalones, y que sólo reflexionaba, y que me malinterpretaron, y que cambiaron el tono de mis canciones, y que –finalmente-- perdón se me escapó y no quería porque soy un chico grande, un chico bobo, un chico tonto y aló presidente ¿nos vamos o no nos vamos a las manos?, que no, que Gandhi, y la paz, y mándenme flores...

Las bravuconadas de Chavívar no pasaron desapercibidas. El boy scout vice de Bolivia, Alvaro García Linera, las tomó a pecho (que muy grande no lo tiene) y se lanzó a convocar a las fuerzas desarmadas, invictoriosas del país para defenderse ante la invasión. Su némesis, el inefable Evo Morales, desempolvó el cornetín y ejecutó aires marciales que solía tocar en carnaval, para preparar el espíritu en esta cruzada nacionalista, plurinacional, etno y egocentrista que más se parece al relato de Marcel Schwob sobre los niños cruzados que a historia real.

De pronto Chavívar se desdice y la historia agarra a los plurinacionales con las ligas hechas y los labios sellados. ¿No era entonces la guerra del fin del mundo? ¿Por qué Chavívar nos hace esto? En verdad es vergonzoso, y ridículo. Ya en Cochabamba propuso el arlequín venezolano unas fuerzas armadas conjuntas. En su retórica principesca e infantil me pareció ver que las innúmeras huestes de la isla Barbuda, aliada suya, serían la punta de lanza en la invasión de Florida. Y que las tropas de Dominica, más los bergantines del almirantazgo boliviano, enfilarían hacia Nueva York en una blitzkrieg andino-caribeña que cambiaría la faz del planeta. Como si Leonard Cohen hubiese inmortalizado para ellos esas líneas que decían: "First we take Manhattan, then we take Berlin" (no importa el contexto).

Nos quedamos sin guerra y sí con adagios y alta filosofía. ¿Desgarraremos las vestiduras como las troyanas de Eurípides o razonaremos acerca del peligro de unos individuos que creen que la verdad está en el peso de las armas? ¿Haremos política en serio o seguiremos apostando al desacierto? Y mientras los imbéciles juegan coscoja con la supervivencia de los pueblos, los gringos ya se nos meten de nuevo por otros veinte años. Den a los líderes medallas y pistolas de plástico y que no salgan ya del jardín de infantes...

Queremos propuestas no apuestas (Dante N. Pino Archondo)

Resulta complicado tratar de descifrar los desacuerdos, aparentes, que existen entre los candidatos Reyes Villa y Doria Medina, sin conocer con aproximación las propuestas electorales que tienen, pero es mucho más oscuro el panorama si tratamos de descifrar dónde están las discrepancias entre ambos y Evo Morales.

Y es que los debates electorales tienen esa virtud, la de dotar al electorado del conocimiento de primera mano, para saber, que piensa, cada candidato sobre la democracia, la economía, la sociedad y las relaciones internacionales. No es entonces cuestión de conveniencias, como esas de que Evo tiene ventaja y no le conviene debatir, puede ser que a Evo no le convenga, pero hay una obligación con el pueblo y esto debería ser objeto de una reforma posterior en las reglas de juego de la Corte Nacional Electoral, obligar al debate, al menos a uno, a todos los candidatos a la Presidencia de la República.

Porque de todo lo dicho hasta ahora, resulta tragicómico, que mientras Evo Morales nos pone pretextos absurdos para no debatir, Manfred y Samuel se pegan duro. Evo dice que no debate con neoliberales, entonces con quienes debería hacerlo, ¿con socialistas que piensan como él?, es una mediocridad la que se observa en este proceso que provoca bostezos. Y para el colmo, la oposición electoral que busca vencer a Evo se descalifica asimisma.

La ausencia de propuestas hace que el proceso sea un concierto de gritos de guerra, de palos intolerantes y de uso de la fuerza en reemplazo de las ideas. Bolivia vive uno de sus momentos más difíciles. No tiene respuestas para enfrentar la caída de sus ingresos fiscales, el aumento del desempleo, la inseguridad jurídica para mencionar algunos temas. Vive el momento como si este fuera todo su futuro.

Y la ausencia de liderazgo es tan grande que bien podemos afirmar que tendremos un largo tiempo sin una perspectiva nacional que nos muestre el norte. No hay derecha como no hay izquierda. Así que no tendremos Estado ni mercado y viviremos entre las incongruencias, que acometa el Estado y los golpes que provengan del mercado. Este es el panorama de un país que teniendo recursos naturales con mercado internacional, seguirá en el atraso y la miseria gritando Patria o Muerte, fomentando el racismo y acusando al imperio de todos nuestros males.

Mientras tan deprimente panorama se acerca, Manfred acusa a Samuel y este hace lo mismo con él. Eso se llama falta de conciencia de clase. Ambición de poder. Egolatría personal. Que será castigada por Evo con dura represión a corto plazo. Y cuando Samuel sea reprimido en sus empresas y Manfred en su patrimonio personal, entonces se darán cuenta de que fueron tontos, muy tontos, pero demasiado tarde.