lunes, 27 de julio de 2009

Las ideas en la carrera electoral

Tan importante como criticar los errores y defectos de nuestros líderes es destacar sus aciertos, aunque éstos sean excepcionales

Entre las muchas críticas que con razón se suelen hacer a los aspirantes a candidatos de la oposición para las próximas elecciones generales hay una que es probablemente la más importante aunque no la que más atención recibe. Se trata de la ausencia de un ideario, de propuestas, planes y programas alternativos a los que en abundancia tiene la fórmula oficialista.
En medio de tan gran vacío hay, sin embargo, una excepción. Y merece ser destacada porque para que las ideas reciban la atención que les corresponde es imprescindible que los medios de comunicación, y a través de ellos la opinión pública, exijan a quienes pretenden gobernar el país algo más que una vocación de caudillos.
La excepción a la que nos referimos es la campaña “Pongamos a Bolivia a Trabajar” que desde hace ya varios meses realiza Samuel Doria Medina para elaborar, con la participación de diversos grupos de ciudadanos involucrados en actividades productivas, una proyecto de futuro basado en el espíritu emprendedor de la gente.
Muchas cosas se le pueden criticar al jefe de Unidad Nacional. El que después de tanto tiempo dedicado a la actividad política no haya logrado construir una estructura orgánica sólida es una de ellas. Es tan grave esa falencia, que limita enormemente sus posibilidades de éxito.
Pero tan importante como criticar los errores y defectos de nuestros líderes es destacar sus aciertos. Y al hacerlo, no puede dejar de destacarse lo meritorio que es ir más allá de las consabidas críticas al régimen gobernante para complementarlas con una propuesta alternativa.
Tal manera de encarar la pugna por hacerse merecedor de la confianza y el apoyo de quienes esperan un buen liderazgo opositor ya le ha dado buenos réditos al empresario paceño. Como lo indican las encuestas sobre la aceptación de los diferentes aspirantes a candidatos, ha logrado ubicarse como entre los favoritos. Ha logrado articular un mensaje que por lo que se ve es muy bien acogido por la ciudadanía y eso, en un ambiente caracterizado por la pobreza del debate ideológico, es algo digno de resaltar.
Es de esperar, por eso, que los otros aspirantes a candidatos no esperen mucho tiempo antes de hacer algo similar. Como ya se ha visto, ninguno de ellos puede contar con su imagen personal como elemento aglutinador de la oposición, por lo que resulta imprescindible que la competencia tenga en las ideas y propuestas el elemento principal.
Mientras tanto, aunque el jefe de Unidad Nacional no lograra encabezar una fórmula capaz de asumir el reto que le espera debido a las limitaciones mencionadas, sí se puede afirmar que ya se ha ganado un lugar privilegiado en escenario político del próximo futuro. Ojalá que el capital político así acumulado sea puesto al servicio de una causa superior y no de intereses personales.

domingo, 26 de julio de 2009

Incertidumbre que no se despeja

Abundan los motivos para dudar de la sinceridad con que unos y otros expresan sus deseos de que el empadronamiento se realice exitosamente

Dando una muy elocuente prueba de lo importantes que son las instituciones independientes del poder político para la preservación de un sistema democrático, el “Órgano Electoral Plurinacional”, la antigua Corte Nacional Electoral, ha salido al paso de las pretensiones gubernamentales de echar por tierra la construcción del Patrón Biométrico, con lo que además de haber impedido otro triunfo político del MAS ha mantenido viva la confianza del país en su idoneidad.
Ha sido muy oportuna la firmeza con la que los vocales se han opuesto al propósito oficialista, pues si el asunto quedaba en manos de las bancadas opositoras en el Congreso Nacional, hubiera sido inevitable que se aseste un nuevo golpe a la ya tan debilitada democracia boliviana.
El asunto, sin embargo, no ha quedado del todo resuelto. Lo que se ha abierto es sólo una tregua cuya fecha de expiración ya ha sido fijada. Es el 23 de agosto, cuando se evaluará el avance del proceso de empadronamiento. Y la amenaza se mantiene en pie. Si hasta esa fecha no se constata que el registro biométrico puede ser concluido exitosamente se volverá a poner en duda la realización de unas elecciones que merezcan la confianza colectiva.
No es pues nada fácil la posición en que se ha puesto al Órgano Electoral. Muy por el contrario, y a pesar de las ya comprobadas buenas intenciones de quienes conforman tal institución, son muchas las dudas que todavía existen sobre la posibilidad de que el empadronamiento avance según el cronograma fijado. Y mayores aún son las razones para temer que, aunque eso ocurriese, no sea suficiente para garantizar la transparencia que se espera.
Los motivos para las dudas son muchos. Los pobres resultados que hasta ahora ha arrojado la aplicación del sistema de registro biométrico para el control del pago de la renta de vejez, el que funciona con un margen muy alto de error, hacen temer que algo similar ocurra cuando se ponga a prueba el nuevo sistema. Experiencias de otros países también permiten prever que es muy grande la posibilidad de que llegado el momento, el nuevo padrón no funcione como se espera.
A las dificultades técnicas se suman las políticas. Es que abundan los motivos para dudar de la sinceridad con que tanto el oficialismo como las múltiples fracciones de la oposición declaran su predisposición a participar en las elecciones de diciembre con un nuevo padrón. El oficialismo, por razones ya conocidas; y la oposición, porque al no haber logrado organizarse adecuadamente puede caer en la tentación de buscar una postergación del acto electoral.
Así, todo parece indicar que en el fondo, nadie quiere en verdad que el proceso avance exitosamente. Lo que hace temer que dentro de un mes estemos en la misma incertidumbre, con la agravante de que el tiempo para enmendar errores estará ya prácticamente agotado.

viernes, 24 de julio de 2009

Tuto queda solo, Podemos termina de fragmentarse

AL MENOS 2 NUEVOS BLOQUES SE DISGREGAN DEL LÍDER OPOSITOR



LA PRENSA.-

A las nuevas disidencias se suman otros partidarios de Podemos que dejaron esas filas el año pasado.

El político que hasta ahora aparecía como el referente de la oposición partidaria, Jorge Quiroga, está quedando solo porque su partido sufre una fragmentación gradual mientras se acercan las elecciones generales.

En un mes, el diputado podemista Rodrigo Paz Pereira dejó la agrupación de Quiroga para encabezar el resurgimiento del Movimiento de Izquierda Revolucionaria-Nueva Social Democracia (MIR-NSD).

Asimismo, la diputada Ninoska Lazarte puso en duda su continuidad al frente de Podemos y criticó el liderazgo de su jefe. A esto se suma la posibilidad de que el bloque de senadores pandinos puedan volver a Acción Democrática Nacionalista (ADN), luego de que esta fuerza decidió formar el Frente Amplio Nacional (FAN).

También, el diputado chaqueño Wilman Cardozo anunció la creación de su propia agrupación, Poder Autonómico Nacional (PAN), con el que podría postular a la Prefectura tarijeña en las elecciones que se llevarán a cabo el 4 de abril de 2010.

Éstos no son los únicos avatares que tuvo que afrontar Quiroga. El año pasado también decidieron alejarse el presidente de la Cámara de Senadores, Óscar Ortiz, y el bloque cruceño, después de que el jefe de Podemos apoyó la realización del referéndum revocatorio, que afectó a los prefectos de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, y de La Paz, José Luis Paredes.

A esas salidas se sumaron las disidencias de los senadores Carlos Böhrt y Roberto Ruiz Bass-Werner, quienes ahora respaldan al Movimiento Al Socialismo (MAS).

Ambos opositores junto con el ministro de Autonomías, Carlos Romero, fueron los actores principales de la “mesa clandestina”, en la que se encontraron consensos previos para la compatibilidad y modificación de la nueva Constitución Política.

Los diputados del Plan Progreso (PP), aliado de Podemos y partido de José Luis Paredes, también decidieron replegarse de ese partido por desacuerdos internos. El frente de Quiroga había comenzado a tambalear.

Ahora, con nuevas disidencias y otras posibles divisiones, Quiroga no tiene previsto presentarse como candidato en los comicios de diciembre, o por lo menos considera “prematuro” hablar de una autopostulación. En todo caso, Ninoska Lazarte sostuvo que el jefe de su partido no logró capitalizar la fuerza de la oposición cuando tuvo oportunidad, y más bien dejó las puertas abiertas al MAS, por lo que respaldar cualquier candidatura no es “potable”.

Dijo que Quiroga solamente le dio un carro, al referirse a la sigla partidaria, y ella puso la “gasolina”. De esa manera expresó su descontento con la forma en que se dirigió el frente opositor.

Como ella, Paulo Bravo, senador de Pando, también tiene previsto alejarse de este bloque, aunque él asegura que esto no afectará en su relación con Podemos, porque aún seguirá en la línea opositora.

Podemos, actualmente junto con otros parlamentarios opositores, controla la Cámara de Senadores, aunque su sigla quedó desautorizada en el Órgano Electoral.

Cardozo crea su frente, PAN

Wilman Cardozo, diputado por el Chaco, anunció que está trabajando en la creación de una agrupación ciudadana que se llama Poder Autonómico Nacional (PAN), con el que buscará llegar a la Prefectura de Tarija, que actualmente es administrada por el prefecto Mario Cossío, opositor al Gobierno.

Este nuevo frente consolidó inicialmente acuerdos con autoridades municipales y prefecturales de las provincias chaqueñas de Tarija. El legislador consideró que esa región fue abandonada por el gobierno departamental y se dio prioridad a aspectos políticos.

La provincia Gran Chaco, que es una de las más ricas en yacimientos gasíferos, en las elecciones del 6 de diciembre también votará para acceder a la autonomía regional.

miércoles, 22 de julio de 2009

Sociedades permisivas con el poder

Cabe también preguntar si la oposición política no es, a su vez, la máxima expresión, y la única posible, de unas élites desfallecientes

Hace unos días, en esta misma página, se publicó un artículo titulado “Sociedades permisivas con el poder” en el que uno de nuestros columnistas, quien además es Jefe de Redacción del matutino colega La Prensa, comentaba un reciente artículo del semiólogo italiano Umberto Eco a propósito de los constantes escándalos protagonizados por Silvio Berlusconi en su país.
En el artículo citado, Eco hace una afirmación categórica: “El problema de Italia no es el presidente del Gobierno, Silvio Berlusconi, sino la misma sociedad italiana ‘enferma’ que le permite acumular poder”. Así, el autor de “El nombre de la rosa” respalda con su firma un muy viejo y conocido adagio según el cual “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”.
Como acertadamente hace notar el comentarista, las reflexiones de Umberto Eco son plenamente aplicables no sólo a su país, Italia, sino a cualquier sociedad políticamente organizada. Bolivia, por supuesto, no es una excepción, por lo que bien vale la pena reflexionar sobre el grado de responsabilidad que corresponde al conjunto de la sociedad por la calidad de sus gobernantes y sus instituciones políticas.
De lo que se trata, como indica el artículo que comentamos, es de que nos preguntemos “hasta qué punto las “mayorías”, esas a las que apunta el poder democrático y constitucional como la voz del pueblo y como soberano pleno de cualquier Estado, no forman parte —con sus consensos, respaldos y silencios— de procesos que, por largos periodos históricos, permiten a las élites políticas ejercer su poder con impunidad”.
Al aplicar ese razonamiento al caso boliviano, cabe preguntar: “¿cuán permisiva es la sociedad boliviana con el presidente Evo Morales? (…) ¿A cuántos realmente preocupan sus pulsiones autoritarias? ¿En qué medida esas mayorías que hoy lo ven como el único líder le permiten sus atropellos a los otros poderes, a la libertad de expresión y a los derechos humanos en razón de la política justiciera con el viejo sistema político?”, entre otras.
Como es fácil constatar, buscar explicaciones a los fenómenos políticos en el alma colectiva de una sociedad más que en las virtudes o defectos de los eventuales gobernantes puede dar lugar a muy fértiles reflexiones. Pero en el caso boliviano, el ejercicio resultaría excesivamente parcial, por lo incompleto, si no se lo aplicara también a las corrientes de oposición.
Así, si se asume que el gobierno del MAS, con todas sus cualidades y defectos, es la más fiel expresión de la cultura, los valores, las ideas y los intereses predominantes en la sociedad boliviana de hoy, cabría también preguntar si la oposición política actualmente existente no es, a su vez, la máxima expresión, y la única posible, de unas élites a las que la historia de su propio país les quedó demasiado grande.

lunes, 20 de julio de 2009

Un duelo entre logias genera fricciones en círculos políticos y económicos cruceños


La Paz, 20 Jul (Erbol).- Las candidaturas de Oscar Ortiz, actual presidente del Senado, y Germán Antelo, que quiere dar un salto cuantitativo y cualitativo de la presidencia de la Cooperativa de Electricidad (CRE) de Santa Cruz a la Presidencia de la Nación, provoca fricción entre las logias “Los Caballeros del Oriente” y “Toborochi”, en la lucha por el poder.

El Presidente de la Cámara Alto expresó este lunes en la ciudad de Cochabamba que el no va ser una candidato más. “Simplemente no tiene sentido, aquí hay que presentar una propuesta para el progreso y la unidad del país yo no me he postulado precisamente porque se debe presentar una propuesta”, dijo Ortiz criticando muy sutilmente la postulación de Germán Antelo.

La pasada semana el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) sorprendió a propios y extraños con la invitación dirigida a Germán Antelo para que sea su candidato para las elecciones del 6 de diciembre, invitación que fue aceptada esta tarde por el ex presidente del Comité Cívico Cruceño, quien además manifestó que entre sus anhelos se encuentra proclamar una Bolivia unida y lejos de las confrontaciones regionales. “Si voy a ser Presidente de Bolivia, voy a ser de todos los bolivianos”,

Sin embargo, horas más tarde, en una cadena de televisión, Antelo negó su candidatura a la Presidencia por el MNR y reconoció que fue invitado por una estructura partidaria, aunque no precisó cuál.

El presidente de la Brigada parlamentaria cruceña, Oscar Urenda criticó la postulación de Antelo. “Lo que si no nos parece es lo tradicional, deberíamos hacer una gran estructura, un gran frente y aparecen (refiriéndose a Germán Antelo) dentro los partidos políticos tradicionales más antiguos del país”, aseveró.

Para el diputado Alejandro Colanzi, de Unidad Nacional (UN), esta es la ruptura de la estructura monolítica del Comité Cívico cruceño. “Creo que es un problema de crisis entre los grupos de poder en Santa Cruz, los Toborochi y los Caballeros del Oriente, que se están disputando el verdadero ejercicio del poder, desde las candidaturas a la Prefectura. Ambos grupos han planteado a estas tres instancias crisis de la dirección de la institucionalidad”, subrayó.

Manifestó que otra de causas para la confrontación de estos grupos de poder en Santa Cruz ha sido la regionalización de sus conquistas, llevándolas hasta “extremos racistas”.

“Uno de las contradicciones que se presenta es la entrada del pasado fin de semana de los paceños aceptada por la Alcaldía cruceña y criticada por los mismos medios de comunicación que defendían esa estructura”, señaló.

Por su lado, el rector de la Universidad Nacional Ecológica (UNE), Jerjes Justiniano aplaudió la presentación de dos candidaturas cruceñas para las elecciones nacionales.

“A mí me parece espectacular que aparezcan dos candidaturas y están asumiendo un rol protagónica, es significativo que candidatos de la derecha, como es el senador por Podemos (Oscar Ortiz) y Antelo, hablen de participación popular, es que algo está ocurriendo en el país” sostuvo.

Entre tanto, los ciudadanos cruceños opinan de diversa forma. “Es una pelea de logias”, dicen unos. “Se cansaron de la actual división de la torta”, comentó un ciudadano, que prefirió el anonimato por temor a represalias. Otra persona vaticinó que será “una pelea dura entre logieros. Todos sabemos que es la pelea entre los caballeritos y los toborochis. Me parece bien lo de Antelo”.

La comunidad cruceña sabe que Antelo es parte de la logia Toborochi. Ortiz pertenece a la logia Caballeros del Oriente. Ambos grupos figuran con su estructura y sus estrategias de copamiento de instituciones del Estado en el libro “Las Logias en Bolivia” de Reymi Ferreira, rector de la Universidad Gabriel René Moreno de Santa Cruz de la Sierra.

domingo, 19 de julio de 2009

La oposición en su laberinto

A la oposición democrática le quedan sólo dos caminos. O hace algo serio, o empieza a buscar pretextos para justificar su fracaso

Mientras el tiempo corre inexorable y los plazos establecidos por el calendario electoral se van venciendo, el escenario político de nuestro país continúa enturbiándose en vez de aclararse como sería de esperar. Con cada día que pasa aumentan las señales de desconcierto en las filas de la fragmentada oposición y el oficialismo, con la tranquilidad que le da la ausencia de un rival digno de respeto, mueve sus fichas preparando lo que espera sea su victoria final.
Es penoso pero no sorprendente el panorama que se vislumbra. Es que después de más de tres años de una confrontación en la que ninguna de las fracciones en que está dividida una de las partes –la oposición— ha logrado reponerse de los golpes recibidos, es poco lo que se puede esperar. Lo que ya no es admisible es que ni ese poco que se espera lo puedan dar.
No hay, por lo menos hasta ahora, nada que alcance para alentar la esperanza en la conformación de una oposición democrática capaz de ponerse a la altura del enorme reto que tiene al frente. Los aspirantes a candidatos continúan multiplicándose pero ninguno de ellos ofrece algo más que sus buenos deseos. Ninguno logra salir de la soledad y eso dice mucho de lo lejos que están de llenar un vacío que, por lo grande que es, para ser llenado requiere mucho más que ambiciones personales.
Todos los aspirantes a candidatos se presentan como artífices de un proyecto de país alternativo y mejor al que encabeza el MAS. Pero al ver los resultados de sus afanes, resulta inevitable poner en duda sus posibilidades reales. Ninguno ha logrado datarse de una organización política que los respalde y tampoco han podido, hasta ahora, ofrecer un ideario, un conjunto de ideas que resulte atractivo para sus potenciales seguidores. Nadie puede ofrecer nada mejor que su propia imagen y eso, como es evidente, resulta del todo insuficiente.
Lo visto durante los últimos meses ha demostrado que no pueden ser las cualidades de un individuo las que sirvan de eje articulador de una alternativa democrática, lo que obliga a pensar en algo mejor que el mesianismo o, lo que es peor, el caudillismo.
Ya que no ha surgido un líder cuyo carisma haga prescindibles los otros dos factores que hacen posible el éxito político –ideas y organización— lo sensato sería que la oposición concentre sus esfuerzos en esos tan subestimados dos elementos. Pero tampoco eso se vislumbra. No hay ideas, sino desgastados eslóganes, y de organización… absolutamente nada.
Ante tal panorama, la oposición tiene sólo dos caminos. O se pone a la altura de las circunstancias y aprovecha el poco tiempo que le queda para hacer algo serio, o persevera en la majadería y comienza a buscar pretextos para justificar su fracaso. Es de esperar que opte por lo primero.

lunes, 13 de julio de 2009

El nuevo rol de Santa Cruz

Se diría que las banderas blanquiverdes fueron sustituidas por banderas íntegramente blancas. Las banderas de la paz o de la rendición

Una noticia que en Santa Cruz no ha recibido la atención que merece y en el resto del país ha pasado poco menos que desapercibida, es la relativa las decisiones adoptadas en la más reciente Asamblea de la “Cruceñidad”. El asunto es importante porque marca el inicio del que sin duda será un largo proceso que esa región deberá seguir si quiere recuperarse de las contundentes derrotas que le fueron asestadas por el oficialismo durante los últimos meses.
El rumbo que tome y las formas de acción que elija el Comité Cívico cruceño serán factores que influirán mucho en el futuro inmediato de la actividad política nacional. Es que pese a lo deteriorada que quedó la oposición cívico regional no deja de ser un actor protagónico con suficiente fuerza para que cuanto haga o deje de hacer deba ser tomado muy en cuenta por quienes pretenden influir de algún modo en el futuro inmediato de nuestro país.
En ese contexto lo más relevante resulta ser la forma y el tono con que se deliberó. Según coinciden los reportes de prensa al respecto, fue notable la diferencia en comparación con anteriores asambleas de la “cruceñidad”. Esta vez predominaron los discursos calmos y reflexivos sobre los radicales y los discursos belicosos fueron desplazados por los dichos en tono concertador.
Tan elocuente como lo anterior fue la ausencia de los principales dirigentes regionales que comandaron las luchas durante el año pasado. Es comprensible, pues los fracasos a los que fue conducida por sus líderes la oposición cívica cruceña dieron lugar a pugnas internas y éstas ponían en riesgo la unidad de las principales instituciones de Santa Cruz. Razón más que suficiente para que los derrotados se replieguen y dejen su lugar a nuevos liderazgos, por ahora en estado embrionario.
En lo que al fondo se refiere, se destaca la adopción de una actitud defensiva. La máxima prioridad ahora es armar una línea de defensa legal para proteger a las personas que consideren que sus derechos fundamentales están siendo violados. Se decidió hacer de los estrados judiciales el principal, si no único campo de batalla, y convocar a una marcha ‘por la justicia, la libertad y la democracia’ para el 15 de julio. De autonomía, ya ni hablar. Se diría que las banderas blanquiverdes fueron sustituidas por banderas íntegramente blancas. Las banderas de la paz o de la rendición.
Como se ve, nada que se parezca a lo que se podía esperar hace un año, cuando el Comité pro Santa Cruz obtenía un triunfo tras otro y parecía consolidarse como el núcleo de oposición. Un drástico cambio que hasta ahora no ha recibido la atención que merece de quienes se proponen describir, interpretar y comprender cuanto está ocurriendo en nuestro país.

domingo, 12 de julio de 2009

Un sistema político en ruinas

Patético cuadro que da cuenta de la precariedad de la democracia boliviana y de la ineptitud de quienes actúan en nombre de ella

Según el calendario electoral que rige el proceso que deberá concluir el 6 de diciembre próximo, el pasado jueves feneció el plazo para que las organizaciones políticas obtengan o renueven su personería jurídica y queden así habilitadas participar en el acto.
Concluida esta etapa, la ex Corte Nacional Electoral, hoy Órgano Electoral Plurinacional (OEP), ha informado que son 15 las organizaciones, entre partidos políticos y agrupaciones ciudadanas, que quedaron habilitadas. Dos de las 17 registradas, ADN y FRI, fueron eliminadas.
A primera vista, podría creerse que tal cantidad de organizaciones políticas --la mayor parte de las cuales se niegan a identificarse como partidos-- es una muestra de lo saludable que está la democracia boliviana. Podría suponerse, incluso, que intermediación entre la sociedad y el Estado es lo que menos falta hace en nuestro país y que la institucionalidad democrática descansa sobre sólidas bases.
Resulta evidente, sin embargo, que esa es una apariencia que en nada corresponde a la realidad. Es que salvo una o tal vez dos excepciones, lo que se esconde tras tal abundancia de siglas es una falacia total. En los hechos, hay en Bolivia una sola organización política digna de tal nombre, el Movimiento al Socialismo, y el MNR, que sin duda aún vive, pero aparentemente en estado vegetativo. Alguna otra, como el Movimiento sin Miedo existe sólo en una ciudad del país, otras dos, como UN y AS no pasan de ser muy pequeños grupos de amigos reunidos alrededor de un aspirante a candidato y todas las demás, la inmensa mayoría, ni a eso llegan.
Esa es una cara de la penosa realidad. La otra es que más de diez individuos han anunciado sus intenciones de ser candidatos a la presidencia del Estado Plurinacional. De todos ellos, sólo uno, Evo Morales, cuenta con una organización política seria que lo respalde. Es decir, tan abundantes como los partidos sin seguidores y sin candidatos, son los candidatos sin seguidores y sin partido. Tal paradoja ilustra con toda claridad el estado comatoso en el que está el sistema político boliviano.
Pero la viveza criolla ya ha hallado la forma de resolver tan paradójica situación, aunque sólo sea en las apariencias. Consiste en una especie de mercado negro de siglas en el que sus propietarios y los aspirantes a candidatos regatean los precios y las condiciones en las que se harán los contratos de compra, venta, alquiler o anticrético. Así nació hace algunos años el MAS.
Ahora les toca a todas las fracciones de la oposición salir a buscar entre los desechos alguna combinación de letras que sirva para simular una organización política que en la realidad no existe. Patético cuadro que explica en gran medida la precariedad de la democracia boliviana.

miércoles, 8 de julio de 2009

Los gastos reservados del MAS

Habrá quien se descontente por la mala calidad de las obras, pero será mayor la satisfacción de participar en la “redistribución de la riqueza”

Entre los muchos temas que fueron muy hábilmente esgrimidos por quienes combatieron a los gobiernos “neoliberales” de los últimos años, hubo uno que se destacó por la eficiencia con que ilustraba la manera arbitraria como “los políticos”, se enriquecían a costa de los dineros del estado. Era el muy cuestionado tema de los “gastos reservados”.
Con mucha razón, además de un sólido respaldo de cifras, los opositores de aquel entonces enrostraban a los gobernantes los cuantiosos montos que bajo el rótulo de “gastos reservados” eran puestos fuera del alcance de las instituciones fiscalizadoras. Por ser “reservados”, nadie estaba obligado a rendir cuentas, lo que muy fácilmente se prestaba a todo tipo de suspicacias.
Conscientes de lo sensible que era la opinión pública a ese tema, una de las primeras y más publicitadas medidas que adoptaron los nuevos gobernantes fue precisamente la eliminación de “los gastos reservados” del presupuesto gubernamental.
Muy astutamente, sin embargo, tal medida fue acompañada por otra especialmente pensada para llenar el vacío dejado por la eliminación de un medio tan conveniente para la reproducción del poder. Se ´creó el programa “Bolivia Cambia Evo Cumple” financiado por el Gobierno de Venezuela a través de un convenio firmado el 29 de abril de 2006, en La Habana Cuba dentro del ALBA – TCP.
Según los datos oficiales, los montos que ese programa pone a disposición del gobierno de Evo Morales no son nada extraordinario. Apenas unos cuantos cientos de millones de dólares, según algunos cálculos cuya precisión es imposible verificar pues precisamente una de las características del programa es su falta de transparencia. Por eso, nunca se sabrá cuál es exactamente la cantidad de dinero tan libremente administrada.
Sin embargo, más que la magnitud de los recursos que el programa pone a disposición de los seguidores de Morales, lo importante es la forma en que lo hace. Una forma que consiste en abrir una enorme cuenta de “gastos reservados” mucho más grandes y muchísimo más reservados que los de otros tiempos.
En esas circunstancias, no resulta nada sorprendente la proliferación de denuncias sobre malos manejos, sobre nuevas fortunas particulares, sobre obras que se desmoronan antes de ser entregadas. Son las consecuencias obvias de una manera de dejar la administración de tan cuantiosos recursos al libre arbitrio de los militantes del MAS, con la única condición de que den constantes pruebas de su lealtad al “proceso de cambio”.
Tampoco es difícil suponer cuáles serán las consecuencias políticas de la democratización de los “gastos reservados”. Habrá quien se descontente por la mala calidad de las obras, pero será mayor la satisfacción de participar activamente en tan original procedimiento de “redistribución de la riqueza”.

martes, 7 de julio de 2009

Proyecciones electorales

Si la oposición pretende evitar un rotundo triunfo del MAS, tendrá que hacer algo drástico para cambiar el curso del proceso

Según los resultados obtenidos por tres encuestas realizadas durante las últimas semanas en las principales ciudades de nuestro país, el futuro político boliviano, si no ocurre algo extraordinario, ya se puede prever. La fórmula electoral del Movimiento al Socialismo,
encabezada por Evo Morales y Álvaro García Linera volverá a imponerse por un amplio margen y no habrá oposición capaz de contrarrestar su fortaleza en las urnas.
La encuesta realizada por Ipsos Apoyo, Opinión y Mercado, la más fidedigna de las tres, dados los antecedentes y prestigio internacional de la empresa, le asignan el 47% de las intenciones de voto al presidente Evo Morales. En el segundo lugar estaría Víctor Hugo Cárdenas, con el 9%. Samuel Doria Medina, con el 7%; Rubén Costas, con el 6%. Finalmente, en un lugar más marginal aún, figuran Jorge Tuto Quiroga y Manfred Reyes Villa, ambos con el 5%.
Las otras dos encuestas, aunque difieren ligeramente en los detalles cuantitativos, coinciden en el dato fundamental: la popularidad de Evo Morales está prácticamente intacta, mientras la de sus potenciales rivales prácticamente por los suelos.
El dato, de por sí significativo, lo es más aún si se considera que los sondeos se hicieron exclusivamente entre habitantes de las principales ciudades capitales del país, lo que deja fuera de las proyecciones a la población rural la que, como todos saben, apoya al MAS en una proporción mucho mayor que en las ciudades. Si se considera que durante los últimos meses el partido oficialista ha logrado grandes avances en pos del control monopólico de la actividad política en las áreas rurales, no es difícil suponer que en las actuales circunstancias el MAS podría obtener una victoria con un porcentaje superior al 60%.
Ante tal posibilidad, algunos dirigentes políticos que se niegan a ver la realidad han reaccionado como era de prever. Han atribuido los datos que comentamos a una supuesta confabulación urdida entre el Gobierno y quienes realizan las encuestas. Se esmeran en mantener viva una ilusión de popularidad que sólo existe en la imaginación de quienes pretenden aplicar a la política métodos que son propios de la especulación mercantil.
Otros aspirantes a candidatos, felizmente más serios, buscan en los datos de las encuestas alguna pista que les ayude a tomar decisiones. Algunos, es de esperar, terminarán resignándose a buscar nuevos rumbos, mientras los que sobrevivan a este pulseo pre electoral tendrán que buscar una sigla que los acoja.
Como se ve, es muy poco alentador el panorama que se perfila en el horizonte de la oposición democrática. Si la oposición pretende evitar un rotundo triunfo del MAS, tendrá que hacer algo drástico para cambiar el curso del proceso. Y hacerlo ya, porque el tiempo se agota.